El Extraño Retorno PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Valentin Ramirez Llanes   
Jueves, 17 de Marzo de 2016 11:22

Valentín Ramírez Llanes.

De manera intempestiva, anunció Javier Garfio Pacheco un extraño retorno a la silla de la presidencia municipal de Chihuahua, y todo mundo en ascuas nos preguntanos: ¿Qué pasó? ¿Qué hay bajo cuerda? ¿Porqué tan intempestivamente?. Sobre todo porque el ballezano habia declarado de manera tajante y contuendente, al solicitar licencia en aquel 3 de dociembre de 2015, que ya no regresaría “pasara lo que pasara”. Incluso si no llegaba como candidato del PRI a la gubernatura del estado.

Muy raro está todo este aquelarre político, muy al estilo del Señor de las Alturas. Sorprende por la rapidez, luego de haber concluido la toma de protesta del candidato del PRI a la gubernatura, Enrique Serrano, lo que ha planteado muchas incógnitas y cuestionamietos que pegan por todos lados y a todo mundo, especialmente en la clase política, que entiende a su manera la extraña jugada, que por lo que se ve trae mas jiribilla que el lanzamiento de screw ball del legendario zurdo de Etchohuaquila.

Las explicaciones que el recién integrado presidente municipal ha dado a los medios de comunicación suenan inconsistentes, por aquello de que según esto, regresó “por el gran compromiso con los chihuahuenses”. Ya nada mas faltaba que dijera que regresaba porque estaban echando por la borda los propósitos esenciales que se trazaron en el Plan Municipal de Desarrolo, y peligraban las acciones a futuro del municipio, y había que salvarlo a como diera lugar, como lo hizo el “magistrado" presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, José Miguel Salcido, que igual, intempestivamente, regresó al TSJ porque estaban acabando con los sanos propósitos de este poder.

La jugada tiene más mar de fondo, y no queda otra que ponerse la escafandra para identificar la principales causas y detalles que la envuelven, porque regresar para culminar cabalmente con el compromiso de trabajo y el compromiso moral con la gente, como que suena hueco, vanal, demagógico. Hay algo más a fondo.

Claro que los politólogos ya se han encargado de pergeñar de inmediato varios escenarios por los que se supone que Garfio y el propio gobernador implementaron este extraño retorno, porque nada se mueve sin la volutad del poder supremo. Para unos el municipio en manos de Eugenio Baeza, que la verdad habia estado realizando acciones favorables como la renta de patrullas y compra de lámparas Led, estaba creando más problemas que soluciones, especialmente en lo que se refiere a las estrategias para cerrar el centro de la ciudad con banquetas mas anchas, que en tiempos electorales estaba empezando a causar problemas fuertes, y lo siguió haciendo, generando un conflicto con los comerciantes de la calle Aldama, donde hubo jaloneos con el secretario del municipio y con el propio titular del Implan.

Y sobre todo salió, porque dejó sola a merced de coyotes y lobos a la candidata del PRI a la alcaldia, y en política esto es imperdonable. “Trabajamos decididamente y sin ideología política”, dijo Eugenio Baeza a los medios, y en el pecado llevó la penitencia.

Por otro lado, al alcalde saliente le aprobaron en cabildo, cuando aún estaba en funciones, la creación de un fideicoiso para la remodelación del centro histórico por más de 50 años, donde los principales beneficiarios son las empresas de Baeza Fares, y no es cosa menor –según investigación exhaustive- que podría causar graves problemas al estar como funcionario público en momentos electorales con esa bronca encima.

Pero no hay que pecar de ser tan ingenuos, al pretender identificar solo esto como una de las causas sustantivas que prácticamente obligaron al Ingenerio Garfio a regresar a la curul de la alcaldía, donde se mueve como pez en el agua: en campaña, sin ser candidato.

Seguramente hay mar de fondo y se especula que en éste extraño regreso, hay asuntos mas delicados que estratégicamente no pueden esperar, como es la aplicación de recursos financieros, de infraestructura y humanos en el proceso electoral que se avecina, cosa que todo mundo sabe y pocos ignoran.

“Es de sabios cambiar de opinión”, mencionó el ahora alcalde reintegrado como única justificación al retorno, y de ahi la intempestiva noticia. Porque nadie cree que puedan haberse dado problemas al interior del equipo de trabajo de la campaña de Serrano, están bien atados a la misma argolla política donde todo es circular, y no hay salida.

Para algunos lideres de organizaciones sociales y partidistas, así como de la iniciativa privada, el regreso de Garfio Pacheco puede resultar perjudicial para el municipio, porque seguramente traera cambios en direcciones y jefaturas, que ya se dieron según esto por renuncias voluntarias, sobre todo las que ejecutó el anterior munícipe, aunque el reintegrado dijo que no “habría cambios”, cambios que algunos alegan que van a provocar inestabilidad por lo intempestivo e inoportuno del movimiento, luego de que se había dejado la palabra en prenda de que no regresaría “pasara lo que pasara”.

Otra preocupación es, que de darse los cambios esperados, que por lógica política se deben de hacer, voluntaria o involuntariamente, como lo exige un movimiento en el area de oficialia mayor por su naturaleza muy cercana al alcalde, y cuidado, si se había de la pretension de reintegrar a sus cargos a personajes que han sido cuestionados públicamente y que cargan sobre sus espladas y su conciencia con supuestos actos de corrupción, como son el propio ex titular de Comunicación Social del municipio, que era juez y parte en el otorgamiento de los convenios de publicidad, al igual que el titular del Instituto Municipal del Deporte, que todavía es hora que no transparenta los ingresos det venturoso estatal de beisbol 2015, ni el del estatal de basquetbol del año pasado, donde se manejaron hartos recursos económicos y no hay informes claros, a pesar de solicitud expresa ante el Ichitaip de que lo visibilice, igual en la oficina de Juventud y Deporte donde junto con el Instituto aludido, se detectaron manejos turbios con la nómina en cobros fantasmas con firma.

Llegaron los expulsados. Se normalizan las acciones. Garfio nada como pez en su estanque, y todo viento en popa para sacar adelante el proyecto del municipio y, claro, el que “camine bien” el proceso electoral, que para eso es el poder, para poder, no para no poder. Y  Eugenio Baeza Fares no entendió esto, no está acostumbrado.

En fin, todo camina sobre ruedas puede ser de de ferrocarril o Ferrari, depende de los tiempos. Eso si, muy seguro, con un alcalde reintegrado que regresa a cumplir su sacrosanta misión. Pero de que estuvo muy extraño este retorno, no hay asomo de duda, en acción que tiene el sello espectacular y sorprendente del señor de las alturas, intempestivo y oportuno a su manera y sus preclaros intereseses.

Esto suena mas a una estrategia político electoral, instruccionada desde la cúpula del poder, para aprovechar la ventaja de “tener mano”, en el proceso electoral que ya está encima…Será?