Una reflexión personal. 2a. Reflexión Orteguiana: La Victoria de Ortega PDF Imprimir E-mail
Opinión - Luis Villegas Montes
Viernes, 18 de Marzo de 2016 18:53

Luis Villegas Montes.

 He escrito ya sobre esa conmoción que ha producido en mí la lectura José Ortega y Gasset.[1]

Escribe el autor (cuya obra ha sido calificada como “la mejor biografía de 2014”2) en la contraportada: “Esta biografía narra numerosas batallas, pero sobre todo dos: la primera es la de Ortega contra todos; la segunda es la de Ortega contra Ortega mismo. Las dos son fulgurantes y en las dos pierde Ortega”. Esta derrota se explique, quizá, por las altas expectativas que el propio Ortega tiene de sí mismo: “Esta es la historia de una frustración y es también la historia de un éxito insuficiente”,3 así comienza la biografía. Y agrega luego en una entrevista: “La frustración es el incumplimiento de los horizontes más altos que Ortega fragua sobre sí mismo, porque son altísimos y, por tanto, condenados al fracaso. Por otra parte, es inequívoco que él sabe que ha conquistado un éxito instantáneo desde el momento en que abre los ojos a la vida. Es alguien en quien todo el mundo deposita la noción del éxito pero no por lo que va a hacer, sino por lo que ya es; y sin embargo, esa repercusión, percepción o evidencia del éxito de la obra intelectual o institucional y política de Ortega es insuficiente para satisfacer la noción que él se asigna a sí mismo como deber”.4 A caballo con esta visión de las cosas, tenemos que Ortega era un hombre “insultantemente inteligente” y “una máquina de pensar infatigable”.5

Sin embargo, la biografía, excelente, bien escrita, amena, inteligente, también nos muestra un lado más humano de Ortega; entre ellos, su relación, plagada de equívocos, con Victoria Ocampo. Una dama de la alta sociedad bonaerense que desde el primer instante cautivó al filósofo por su belleza e inteligencia. Aquí, algunos párrafos tanto del libro como de una carta que le escribe él a ella en el mes de febrero de 1930:

ü  “Me aterra entrar en el tema (la vida misma de cada uno) porque es enorme. Es enorme porque lo característico de eso que se llama Vida, la Tuya, la Mía, la de Cada Cual -la vida es una realidad a la que es esencial ser siempre Alguien- es existir en un mundo determinado inexorablemente, en este de ahora. Tu Vida depende de lo que en el mundo pase y de lo que el mundo sea. Tú no eres más que uno de los dos grandes ingredientes de tu Vida: el otro es el Mundo. Por tanto yo no puedo en serio hablarte de tu Vida sin hablarte del Mundo”;

ü  Una vida acierta cuando vive hacia, con y de lo más auténtico y sustancias de cuanto pasa y es en esta hora el mundo. Es inútil que tú seas admirable si no vives lo sustancial de tu época. Para esto tu vida tiene que dejar de resbalar sobre el mundo (divertirse, ver, oír, tratar, encapricharte) -tiene, por el contrario, que hincarse en él-. Ahora bien, por determinadas coincidencias, en estos momentos en que el mundo está, él por sí, en crisis radical acaece que la sustancia del mundo no tiene nada que ver con su superficie”;

ü  “Me darás la razón sin más que formalizar tu propia impresión de lo que te rodea. Ves con evidencia que eso es todo liquidación de una realidad fenecida, fantasma y larva de un pretérito. Pero no es menos evidente que alguna otra realidad se estará preparando. Esa realidad será el Mañana próximo. Y tienes, sin remisión, que decidirte: o resbalar por el Hoy o disponerte a llegar tú plenamente con el mañana. Toda la vida actual está en sus últimos minutos y rápidamente se incorpora otro tipo de vida radicalmente distinto. Pero, claro es, precisamente porque será lo que mañana triunfe no se encuentra esa nueva vida en la calle ni en los escaparates. Dar con ella supone trabajo, esfuerzo, adscripción, vocación -no diversión-. La vida “actual” está ahí, ya hecha. Por eso cualquiera puede verla, usarla, gozarla, saber quién es y qué es. La otra se está haciendo, su realidad es su hacerse y sólo se la ve haciéndola, es decir, sumiéndose en ella, en sus problemas, en sus iniciaciones, adoptándola como destino”, y

ü  “Me aburro de escribirte todo esto cuya aclaración y concreción -únicas cosas que pueden extirparle ese aire vago, sibilino- sólo larguísimas conversaciones podían traer. Me aburro de mi carta. Me voy de ella. Adiós, entrañablemente tuyo Ortega”.6

Sin embargo, la lúcida pasión de estos párrafos no fue correspondida como Ortega esperaba (y quería): “Ella, en cambio, era capaz de enamorarse del talento de un hombre, pero incapaz de transformar en amor de orden sexual este enamoramiento si el aspecto del genio, por genio que fuese, no le entraba por los ojos y no respondía a una afinidad de orden físico, no metafísico. Y él no fue suficiente para arrebatarla de su amante Julián y mover en Victoria Ocampo ‘otras zonas de mi ser’, de modo que ‘no pasaría las fronteras. Esto ocurrió con Ortega’”.7

Al final, escribe Ortega del amor: El “verdadero amor se arrastra siempre ulcerado e incumplido. Todo el que ha amado y sabe apartar las descripciones convencionales para mirar de frente a su interior enamorado se da cuenta de que la pasión no le fue impuesta sino que hubo un claro momento en que fue libremente aceptada. Los grandes amores suelen nacer de un golpe y de una buena vez, pero es mentira que sea ineluctable. Todo lo contrario: lo vimos claramente ante nosotros abrirse como una sima incendiada y un abismo de martirio y en pleno goce de nuestro albedrío resolvimos arrojarnos en él. Aparece en realidad como una terrible y serena decisión de padecer”.8

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[1] GRACIA, Jordi. José Ortega y Gasset. Serie: Españoles eminentes. 1ª. edición (en México). Taurus y Fundación Juan March. México. 2015. Págs. 90 y 176.

2 Artículo suscrito por María Ibáñez, publicada el 30 de diciembre de 2014, con el título: “Ortega y Gasset’ de Jordi Gracia, la mejor biografía de 2014”; visible en el sitio: http://www.actualidadliteratura.com/ortega-y-gasset-de-jordi-gracia-la-mejor-biografia-de-2014/

3 GRACIA, Jordi. Ibídem. Pág. 15.

4 Artículo suscrito por Mario S. Arsenal, publicada el 11 de junio de 2014, con el título: “JORDI GRACIA: ‘TODO ORTEGA ES UNA BOMBA DE RELOJERÍA’”; visible en el sitio: http://revistadeletras.net/jordi-gracia-todo-ortega-es-una-bomba-de-relojeria/

5 Artículo publicado el 22 de mayo de 2014, con el título: “Luces y sombras del filósofo Ortega y Gasset”, publicada por el periódico español El Universal.

6 Carta publicada el 17 de noviembre de 2014, en la revista Nexos. Énfasis añadido.

7 GRACIA, Jordi. Ibídem. Pág. 245.

8 Ibídem. Pág. 257.

 

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