Inmoral diezmo para el PRI PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Alejandro Romero Ruiz   
Miércoles, 07 de Diciembre de 2016 10:28

Alejandro Romero Ruiz. 

Ante la eventualidad de que la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), finque responsabilidades por incurrir en delito electoral a los exfuncionarios del gobierno duartista como consecuencia de la denuncia de hechos formulada por la Secretaría de la Función Pública del gobierno estatal, la retención de un 5 y hasta un 10 por ciento de las compensaciones salariales a burócratas del gobierno es una inmoralidad política de César Duarte, de su secretario de Hacienda Jaime Herrera, y de la dirigencia estatal del PRI encabezada por Guillermo Dowell.

Los descuentos que se derivaron en cuotas para el PRI no incluyen retenciones del salario nominal, sino exclusivamente de la compensación salarial que la Secretaría de Hacienda, a cargo del banquero Jaime Herrera, se hicieron efectivos para quienes recibían un sobresueldo por arriba de los 10 mil pesos mensuales.

Un secretario de gabinete recibía hasta 55 mil pesos mensuales y de hecho, fueron los mayores aportantes al partidazo: 5 mil 500 pesos equivalentes al 10 por ciento de su compensación salarial.

Directores generales, directores, jefes de departamento, asesores técnicos, supervisores administrativos, personal especializado y auxiliares, éstos últimos formando parte de los equipos “staff” de secretarios del gabinete estatal, se tuvieron que poner, todos, con su “diezmo” para el financiamiento del partido político del gobierno.

Un auxiliar recibía 23 mil  de compensación salarial y le descontaban 2 mil 300; un asesor técnico recibía 12 mil 500 y le descontaban 1 mil 250; un director general, 35 mil de sobresueldo y  le descontaban 3 mil 500 para el PRI. Un Jefe de Departamento recibía 22 mil 440 y le descontaban 2 mil 070.

Y así, del 10% a algunos burócratas y del 5% a otros, dependiendo la secretaría donde laboraban y el cargo que ostentaban.

O sea que “del tamaño del sapo era la pedrada”.

 La retención se hacía, como se ha hecho público, mediante una carta de aceptación que la mayoría de secretarios y mandos medios firmaban con gusto, pero que otros muchos burócratas, militantes o no del Revolucionario Institucional, firmaban “a huevo” porque no les quedaba de otra.

O firmas o firmas. Hubo coerción que aseguraba al gobierno la “contribución voluntaria”  para el PRI. No hubo de dos sopas. En esa carta los burócratas aceptaban “donar” 5 o 10% de su compensación al PRI. Si no firmaban, hasta podrían perder el empleo.

Con esta práctica, ilegal e inmoral, el Gobierno de César Duarte pasó por la báscula a 800 funcionarios y empleados. La suma recaudada que se entregaba mes con mes al CDE del PRI fue de 79 millones de pesos en 6 años.

Seguramente en el CDE del PRI extrañarán el diezmo que se recibía a nombre del jefe del Ejecutivo estatal, porque además en el 2017 recibirán 15 millones 196 mil pesos del OPLE en prerrogativas, suma que representa una disminución de 21 millones 490 mil pesos respecto a los 36 millones 687 mil pesos que recibió por el mismo concepto en el 2016.