Policias o militares PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Francisco Flores Legarda   
Miércoles, 14 de Diciembre de 2016 05:18

Francisco Flores Legarda.

"Si quieres saber a donde vas, descubre de que huyes" Jodorowsky

Hace 75 años, un día como hoy en 1941 en Alemania, Adolfo Hitler dictaba su “Decreto Noche y Niebla”, inspirado en una obra de Richard Wagner, una directiva para la eliminación física de oponentes políticos y miembros de la resistencia en los territorios ocupados, y de “personas que ponen en peligro la seguridad de Alemania”.

También se aprovechó para el asesinato de prisioneros de guerra, en clara violación de la Convención de Ginebra. A propósito de este hecho histórico y cuando pasando el Río Bravo el presidente electo de EEUU, Donald Trump, juega a “El Aprendiz” de la política, y le rasca los “egg rolls” a China, ahora mismo se discute en México la posibilidad de un marco jurídico para regular el papel y alcances de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública y combate al narco que en la década pasada dejó 186 mil muertos en nuestro país.

El tema no es menor y ha generado un gran debate: mientras para algunos se legitimaría la presencia del Ejército como una súper policía ejecutando acciones que no le corresponden, para otros, es normar (normalizar) su actuación ante la incapacidad de las instituciones civiles (policías municipales, estatales, la Federal y la Gendarmería) para garantizar la seguridad interior.

Hace 10 años “El Hijo Desobediente”, Felipe Calderón, “El Caballo Negro” de los azules ganó por una nariz (0.56%) y haiga sido como haiga sido, fue presidente de México por seis años, no sin antes entrar por la puerta trasera del Palacio de San Lázaro y pasarse por el arco del triunfo todos los reclamos durante El Sexenio de la Muerte.

Tan grave término se confirmó con la enorme cantidad de decesos durante su mandato, incluidos sus más cercanos colabores y amigos, Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake Mora, ambos secretarios de Gobernación fallecidos en sendos “accidentes” de aviación. La terca realidad ha superado a la fantasía, convirtiendo una gran porción del país en un set de la película “El Infierno”.

Su gestión ha sido ampliamente analizada y posiblemente se encuentren aspectos rescatables (infraestructura carretera, servicios de salud, estabilidad macroeconómica, libertad de expresión) pero el balance no le favorece al que prometió ser el presidente del empleo y así fue…para las agencias funerarias. Felipillo levantó otro monumento a la impunidad (además de la Estela de Pus) “El Memorial a las Víctimas de la Violencia”.

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, del poeta Javier Sicilia, atribuye a la “lucha contra el narco” más de 60 mil muertos y 10 mil desaparecidos. Y no todos criminales matándose entre ellos, sino “daños colaterales”, ciudadanos inocentes torturados, privados de la vida o desparecidos por soldados mexicanos.

Recordemos el caso de Jethro Ramsés Sánchez Santana, muerto a manos de militares (incluidos mandos) del 21 Batallón de Infantería de la 24ª Zona Militar de Cuernavaca, Morelos, en mayo de 2011. Casos como Tlatlaya, Tanhuato y Apatzingán evidenciaron, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que el país pasa “por una grave crisis de derechos humanos”,en los temas de la desapararición forzada, ejecuciones extrajudiciales y casos gravísimos de tortura.

Ante ello, el Secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos ha expresado que “pretender regular a las Fuerzas Armadas en actividades de seguridad pública desnaturaliza su función primordial, que es defender la integridad, independencia y soberanía de la nación, así como garantizar la seguridad interior”. Recalcó que “no se trata de conceder atribuciones de policía a las Fuerzas Armadas, sino de definir cuándo, cómo y para qué debe recurrirse a su empleo, de acuerdo con las misiones que tienen establecidas, actuando conforme a la organización, adiestramiento, equipo y poder de fuerza con el que cuentan”.

Urgió a que se establezca un procedimiento en el que se definan cuáles son las amenazas a la seguridad interior, quiénes deben atenderlas, qué acciones son las que se desarrollarán, un tiempo, un espacio y una autoridad responsable para su atención. Y es que, ante la ausencia de normatividad, la Secretaría de la Defensa Nacional, a nivel administrativo, emitió directivas y un manual sobre el uso de la fuerza para tratar de orientar al personal de cómo actuar en situaciones en las que se pone en riesgo su integridad física o la de terceros.

Esa urgencia del marco jurídico aplicaría a 52 mil elementos que durante el año 2016 han realizado más de 80 operaciones regionales para reducir la violencia. Prácticamente en funciones de seguridad pública, la Sedena ha firmado 37 convenios con empresas paraestatales para resguardar 210 instalaciones estratégicas y ejecutó 50 operaciones de erradicación intensiva de plantíos ilícitos (de marihuana y amapola), destruyéndose en cuatro años 21 mil 833 hectáreas de marihuana y 82 mil 29 de amapola.

De igual forma, la Fuerza Aérea, en apoyo a las operaciones terrestres y en operaciones en contra de aeronaves ilícitas, ha llevado a cabo mil 568 misiones de vigilancia y reconocimiento aéreo en el territorio nacional. Pero al final, es necesario evitar que el concepto de seguridad interior se confunda con el de seguridad pública y no se pretenda despojar al Ejército de las características propias de las Fuerzas Armadas, dejando en estado de indefensión a sus elementos y a la propia sociedad.

Modelos como el Mando Único o Mando Mixto están en marcha. Veremos si se consolidan al largo plazo, porque el debate y la normatividad para las fuerzas armadas, van a tardar. La nación no soportaría además de ser un Estado Fallido, que una institución tan importante, sea destruida por la ausencia de capacidad para pacificar el país. Ahí están Guerrero, Tamaulipas o Sinaloa como ejemplos. Y por eso, tenía razón Napoleón Bonaparte: “No debes luchar demasiado con un enemigo o le enseñarás tu arte de la guerra”. Hasta la próxima entrega, donde podrán seguir leyendo lo que hay en mi mente.

Salud y larga vida y luchar para vivir. @profesor_F