Perfil humano. El enemigo público número uno del mundo PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Eduardo Fernández   
Domingo, 19 de Febrero de 2017 13:19

Eduardo Fernández.

El presidente Donald Trump se ha convertido no solo en el “masiosare” mexicano sino también en el enemigo público número uno de todo el mundo en menos de un mes en su cargo.

La orden ejecutiva que expidió para vetar la entrada a su país a inmigrantes y refugiados de siete países musulmanes fue rechazada por ilegal por un juez federal. También una corte de apelaciones federal falló en contra del decreto por discriminatorio y afectar a miles de viajeros solo por su origen.

Además con su obstinación enfermiza de construir a toda costa y costo el muro en la frontera norte de México ha provocado el apoyo de buena cantidad de países que lo consideran no solo obsoleto sino atentatorio de los más elementales derechos humanos.

En la Ciudad de México se llevaron a cabo el pasado domingo dos mega marchas de organizaciones sociales en contra de la política de Trump. Las protestas continúan arreciando en su propio país y en diversos lugares del mundo demostrando una aversión poco usual para un mandatario estadounidense reviviendo la odiada imagen del Tío Sam.

El polémico empresario está demostrando con creces su escasa capacidad para manejar los asuntos públicos de la nación más poderosa del mundo. En pocos días ha trastornado el delicado equilibrio internacional creando un ambiente enrarecido e incierto que afecta la economía global.

Así lo dictaminó la calificadora Flitch Ratings al señalar la perspectiva de cambios repentinos e imprevistos en las políticas estadounidenses “con posibles implicaciones mundiales” que afectarían las relaciones comerciales, disminuirían los flujos internacionales de capitales, pondrían límites a la migración con reducción de las remesas y confrontarían a los líderes mundiales.

Lo anterior generaría a su vez volatilidad en los mercados financieros, los cuales no se han recuperado completamente de la crisis global del 2008 y podrían sufrir una nueva recaída con resultados adversos para las economías de todas las naciones, sobre todo para las más endeudadas.

México es desde luego uno de los países que tiene un mayor riesgo debido a su dependencia con los Estados Unidos. El flujo en la frontera mexicana norte es de unos 40 millones de viajeros anuales que cruzan la línea que ahora pretende blindar Trump y además gravar las remesas de millones de mexicanos que laboran en territorio norteamericano.

Si tan solo se afectan las remesas con las deportaciones e impuestos ello sería bastante dañino para la debilitada economía mexicana pues el monto de las mismas alcanzó el año pasado casi los 27 mil millones de dólares convirtiéndose en la primera fuente de divisas.

Ya no se diga si las inversiones y exportaciones mexicanas disminuyen con los obstáculos pretendidos con los disparatados decretos presidenciales. Nuestro país obtuvo en el 2015 un superávit de 60 mil millones de dólares, el cual pretende reducir drásticamente Trump aunque con China el déficit de su país fue seis veces mayor.

El Chapo Guzmán en su momento fue considerado como el “enemigo público número uno” en varias ciudades estadounidenses, entonces por qué no también considerar a Donald Trump como tal pero de todo el mundo debido a su irracional y perjudicial política de primero atacar para después negociar en condiciones ventajosas sin considerar los daños colaterales, sobre todo los humanos.