Capitalismo imperialista y sus consustanciales guerras regionales y mundiales PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Lunes, 24 de Abril de 2017 05:44

Isaías Orozco Gómez.

Si  no nos falla la memoria, en el mes de diciembre del 2016, el Papa Francisco en uno de sus mensajes con motivo de la Navidad, afirmó que se  estaba en los prolegómenos de la tercera guerra mundial. Declaración que tuvo poca resonancia y a los pocos días de hacerla, pasó a segundo término. No obstante, a menos de cuatro meses de que el empresario capitalista Donald Trump, haya tomado posesión como Presidente de los USA, la nube negra de la irracional y nefasta guerra contra la humanidad; amenaza, nuevamente, con cubrir una gran parte del Globo Terráqueo.

En éstos precisos momentos, la presencia del ejército gringo,  autonombrado desde el S. XIX: “policía del mundo”; con su nefando lema: “América para los americanos”, en la mayor parte de los cinco continentes del Planeta Tierra, centralmente en Latinoamérica, en la Unión Europea, en Mesoriente y en Asia. Como es el caso concreto del envío del portaviones USS Carl Vinson, de propulsión nuclear, y su grupo de ataque, rumbo al norte desde el Océano Índico para situarse en el Mar de Japón como medida de “disuasión” ante Corea del Norte, que realizó varias “provocaciones” con pruebas de misiles. Después de que el presidente Donald Trump, asegurara el 9 de abril próximo pasado, que se dirigía a aguas cerca de Corea del Norte, para demostrar su compromiso con la seguridad de la región. Confirman objetivamente, lo afirmado por el Papa Francisco.

Lógicamente, toda persona con verdadera conciencia HUMANA, “ni de broma”, desea y acepta que se replique una Primera o Segunda Guerra Mundial, en una Tercera Guerra Mundial, que fuera de exageraciones, pudiera ser la última, dadas sus graves consecuencias. Aun cuando en las redes sociales, están circulando mensajes que rayan en el miedo o en el pánico, como este: “…lamentablemente la situación bélica mundial se agrava…México se ubica en una zona muy cercana al fuerte más importante de los Estados Unidos cerca de El Paso, Texas… Oremos y estar pendiente del desenvolvimiento a través de Internet y TV…facilitar la comunicación y transporte familiar… contar con medicamentos básicos y de primeros auxilios… contar con comestibles básicos en frío…y ligeros…SIN ALARMARSE TOMAR MEDIDAS PREVENTIVAS…LOS ALCANCES DESTRUCTIVOS DE ESA SALVAJADA…MÁS VALE TOMAR MEDIDAS INTELIGENTES…DIOS NOS PROTEJA (SIC).

No es de dudar que esas llamadas de alerta, sean parte de los consabidos distractores de la guerra sucia de la geopolítica, que instrumenta y divulga el Pentágono anglosajón por medio de sus agencias CIA, FBI… No se diga en momentos de crisis socio-económica y política  por  los que están pasando miles de millones de seres humanos y   los propios habitantes de los USA, y ante las conclusiones a que llegó el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), al término de la enésima reunión de primavera, con la presencia de la élite de sus casi 190 países miembros –entre ellos México–, que implícitamente siguió aprobando las medidas proteccionistas en el intercambio comercial, que leoninamente favorecen notablemente al imperialismo norteamericano. Con lo cual, se aprueba de hecho, el recientemente acuñado lema de Trump: “ESTADOS UNIDOS PRIMERO (América first)”.

Indudablemente, el capitalismo imperialista insiste y persiste en su afán voraz e insaciable, de hacerse de las riquezas energéticas, sobresalientemente del petróleo y gas, pertenecientes a  países como SIRIA, LIBIA, IRÁN, VENEZUELA, BOLIVIA…; recurriendo, incluso, a la guerra “caliente” atómica-nuclear, si lo considera necesario. ¿Pero qué significa imperialismo? Al respecto, Joseph Schumpeter, en 1919, definió al IMPERIALISMO como “la disposición  de un estado para realizar una expansión forzosa e ilimitada”. Tres antes que Schumpeter, Lenin, pretendió encontrar la razón principal para la expansión imperialista en la naturaleza del sistema capitalista, definiendo al imperialismo, como “la etapa de monopolio del capitalismo”. Sosteniendo que ambas cosas eran idénticas.

Por su parte. Chris Cook, autor de la obra: “Diccionario de Términos Históricos (I), nos da la siguiente definición: “Imperialismo (derivado del latín imperium, poder). Adquisición y administración de un imperio, a menudo como parte de una expansión general comercial e industrial”.

En ese tenor, puede establecerse que la historia de los imperios, del imperialismo, es tan antigua como la del hombre mismo, de tal manera, el imperialismo no fue nunca, monopolio europeo. Sin embargo, en los tiempos modernos, los principales constructores del imperialismo fueron, esencialmente europeos. Así, la primera gran oleada de constitución de imperios por los europeos, se basó en la extensión del poder militar y naval; y tuvo esencialmente una impronta comercial. Como lo leemos en la Historia Universal, se inició con las exploraciones marítimas de los portugueses y los españoles, en la segunda mitad del siglo XV. Los aventureros y los “conquistadores” avanzaron y, en su carrera, siguieron los mercaderes de Europa, que aprovecharon de inmediato, las oportunidades que se les presentaban para incrementar estratosféricamente sus negocios y sus ganancias.

A su vez, los gobiernos europeos se dieron cuenta de las posibilidades de aumentar su propia riqueza y su poder. Se organizaron y financiaron compañías comerciales, enviando con frecuencia, expediciones militares y navales después de esas compañías, para asegurar el control político de territorios en ultramar. Estableciendo, gradualmente, grandes imperios coloniales. Como los casos de la Nueva España (Imp. español), Perú (Imp. Español)  Brasil (Imp. portugués), las Trece Colonias de los USA (Inglaterra), Canadá (imp. Francés)… Estando en el fondo de todos esos desarrollos imperialistas, la doctrina del MERCANTILISMO: la filosofía y la práctica de la regulación gubernamental de la vida económica, para multiplicar la seguridad y el poder del estado dominante.

Por lo que hace al imperialismo “yanqui”, este marcó un punto crucial en la correlación de fuerzas del imperialismo europeo, en el año de 1776, al hacer la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Ejemplo que siguieron el resto de las colonias de Latinoamérica y del Caribe, así como las de África, Asia y Australia. Desde ese 1776, los USA empezaron a tramar y construir el imperio más atroz y ambicioso que jamás se había registrado en las páginas de la historia de la humanidad. A grado tal, que dada las fronteras de México con esa nación del Tío SAM, en una guerra a todas luces injusta, abusona, los mexicanos perdimos más de la mitad del territorio nacional. Y con su política del “garrote grande”, provocaron de una u otra manera, guerras regionales y las cruentas Primera y Segunda Guerra Mundiales.

Afortunadamente, y muy a tiempo, “Científicos de 600 ciudades del orbe protestan contra Trump”. Expresando entre otros conceptos que: “La ciencia tiene principios, Trump no”. “No hay señales de vida inteligente en la Casa Blanca”. “No hay vacunas contra la estupidez, pero estamos trabajando sobre eso”…

Mientras que en  Londres, los manifestantes se lanzaron contra la guerra: “MENOS INVASIONES MÁS ECUACIONES”.