Perfil humano. Mancera, ¿el Macron mexicano? PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Eudardo Fernández   
Miércoles, 19 de Julio de 2017 14:15

Eduardo Fernández.

El presidente francés Emmanuel Macron se ha convertido en la figura política mundial más prestigiada y popular, asumiendo así el liderazgo que antes detentara Barack Obama.

Macron es por hoy el prototipo si no es que el estereotipo del líder contemporáneo por lo que es el modelo a seguir por los políticos occidentales. Por ello los partidos políticos y diversas asociaciones civiles intentan promocionar algún candidato que tenga tal perfil.

A un año de las elecciones presidenciales en México el aspirante que más se podría acercar a la imagen de Macron es Miguel Ángel Mancera (MAM). Actual jefe de gobierno de la Ciudad de México, no es militante de algún partido aunque haya obtenido su cargo con el evidente apoyo del PRD, partido que mantiene el poder en esta entidad desde hace 20 años.

Abogado de profesión y doctorado en derecho, Mancera si bien no es un líder carismático al menos no tiene un historial negro o de abuso de sus funciones públicas. Fue procurador del Distrito Federal con Ebrard y luego ganó la candidatura de la izquierda capitalina por ser el postulante más popular de acuerdo a las encuestas.

Mancera ha sido uno de los principales impulsores de un frente opositor que involucre a otras organizaciones además de las partidistas. Aunque no se ha decidido a crear su propia organización como candidato independiente, tampoco la ha desechado como una opción.

Uno de sus mayores logros políticos fue lograr la transformación del distrito federal en otra entidad federativa con su propia constitución. Ahora la Ciudad de México tiene el mismo carácter autónomo que los otros estados. Es quien preside ahora a la Conago.

El gobernar la capital del país no es desde luego una tarea sencilla pues continúa siendo el centro político y económico con sus consecuentes conflictos. Mancera aunque no tenga la popularidad que gozaba Ebrard tampoco tiene una imagen negativa.

Para convertirse en un posible Macron mexicano el actual jefe de gobierno tendrá que demostrar sus habilidades políticas para sumar y no restar. La tarea es difícil empezando por la Ciudad de México, en la cual Morena acapara a la mitad de los votantes.

Sin embargo tiene la ventaja de mostrar una postura conciliatoria progresista de izquierda que podrá anteponer a la ya conocida de López Obrador. Y si bien no es tan joven como Macron, es un cincuentón que bien se podría ganar el voto de los jóvenes si atina a responder a sus demandas.

Miguel Mancera tiene mucho que ganar y poco que perder en la contienda por la candidatura presidencial por lo que no se debe desdeñar como una propuesta que no proviene de algún partido pues fue la fórmula que le dio la victoria a Macron.

 El reto más grande para Mancera será pues no solo mantener sino fortalecer su imagen de independiente para convertirse en una alternativa ciudadana. Si lo logra podría disputar la final y tal vez hasta llegar a Los Pinos. La moneda para MAM y los otros aspirantes por lo pronto está en el aire.