Pobres funcionarios y representantes populares, se iban a quedar pobres PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 17 de Septiembre de 2017 19:18

Isaías Orozco Gómez.

Desde Espartaco, hasta nuestros días, las guerras, las revoluciones armadas, las luchas contra la esclavitud, contra la explotación material y espiritual, por la libertad, igualdad  e independencia del ser humano; las han venido realizando con las armas en las manos los trabajadores, los pobres y los más pobres de los pueblos, en busca de la reivindicación de la dignidad humana.

No obstante, aun cuando la “memoria histórica enlaza a muertos y vivos en una concatenación de antecesores-contemporáneos-sucesores de la que grupos e individuos obtienen sus autodefiniciones; la comprensión de sí mismos y del mundo; el saber práctico sobre lo propio y lo ajeno, sobre su procedencia; así como sus situaciones de acción y sus expectativas de futuro” (Gilberto Jiménez, “Estudios sobre la cultura y las identidades sociales”, 2007); esos trabajadores, hombres y mujeres del campo y la ciudad, siguen quedando en el olivo, sumidos en las peores de las pobrezas, a causa, fundamental y evidentemente de las crisis económicas, que tanto ellos como sus familias, tienen que soportar “resignadamente”, día tras día, con muy bajos ingresos o, de plano, con nada que llevarse a la boca, por días enteros.

Y para empeorar sus males, la Madre Naturaleza que con sus inevitables manifestaciones meteorológicas, que en general e históricamente trae considerables beneficios. Desafortunadamente,  también  acompaña su potente actividad – huracanes, ciclones, trombas, sismos…– de graves y penosos desastres, que inciden, generalmente, en los sectores o capas más pobres y desprotegidas del país,  zona, región o comunidad en donde se hace presente. Desde luego, no se desconoce, que, desafortunadamente, cuando pega, pega; y, parejo, sin distingos de ninguna clase. Ya ve usted respetable lector, por la que están pasando miles de estadounidenses, tanto en Houston como en Miami.

De allí, que, a unas horas de haber conmemorado el 207 Aniversario de  “El Grito” por la “Independencia” de México, cuyo bello Lábaro Patrio, que preside y enaltece nuestras fiestas cívico-patrióticas; cuyos colores desde la presidencia de Don Benito Juárez García, significan: Verde, INDEPENDENCIA Y ESPERANZA; Blanco, pureza de la fe mexicana o UNIDAD de todos los mexicanos; Rojo, sangre derramada por los  insurgentes o revolucionarios de la INDEPENDENCIA. Pero ante todo, que SIMBOLIZA la lucha por la LIBERTAD del suelo patrio y sus habitantes, hagamos las siguientes reflexiones:

Sí, muy UNIDOS, mucho fervor patrio, mucho sentimiento de solidaridad con mis hermanos mexicanos, con… Y, sin embargo, los señores “representantes populares” que integran la actual Legislatura del Congreso de la Unión (Senadores y Diputados), muy condolidos por los casi dos millones de damnificados víctimas de los huracanes y sismos ocasionados en los estados de Chiapas, Tabasco, Oaxaca, Guerrero… Dirigiendo la vista hacia el cielo, cual beatos redimidos, hicieron el gran sacrificio, como muestra de consciente y patriótica solidaridad con los hermanos mexicanos en desgracia (sin reparar, en que algunos son “indios”) de: donar un DÍA DE SU SUELDO para auxiliarnos en la reparación de los daños… ¡Bola de cínicos, ABÚLICOS, no tienen vergüenza ni MATRIA! Bien pudieron, y todavía es tiempo, de haber aportado todo un mes de sus altísimos y ofensivos sueldos y demás prestaciones, que ya los quisieran tener diputados y senadores, de países del primer mundo.

Pero no crea usted amable lector, que los diputados y diputadas  de la sexagésima quinta legislatura local (en turno) actuaron de diferente manera, que los y las señaladas líneas arriba. ¡No, que esperanzas! Los flamantes  muy nacionalistas y patriotitas “representantes populares” del estado de Chihuahua, rechazaron la propuesta de dar un día de sus sagrados emolumentos, para la causa que nacionalmente se está llevando a cabo, para levantar nuevamente, los muros de sus casas, y las esperanzas en todo México, de quienes, hoy por hoy, les ha tocado pasar por tal desgracia. Y, eso, que el Congreso local, está conformado por  mayoría de mujeres, algunas, muy respetables madres de familia. No, pues como iban a deshacerse de un día de salario, si ganan menos que los del Congreso de la Unión. A la mejor no aprobaron tal día de… Porque van a donar, lo que les tocaría del esperado e ilegal aguinaldo.

Cuán grande sería el apoyo que se les diera a tantas y tantas familias que están pasando por esa desventura, si nada más, los funcionarios del primero y segundo nivel de los gobiernos estatales y federal, acordaran entregar a la instancia correspondiente y debida, una SEMANA de sus altísimos ingresos. Empezando por el presidente de la República y los gobernadores de cada una de las entidades federativas. ¡Uh! Mejor todavía, si los líderes sindicales como Romero Deschamps, el de los petroleros; si…

¡Ah! Qué bien hubiera estado, que los gobernadores de algunos estados del país, en lugar de haber ofrecido esa “tradicional” cena o “brindis” a sus altos funcionarios y a sus invitados especiales, casi todos miembros de la clase rica o empresarial, al interior de los respectivos palacios de gobierno,  la hubiesen suspendido; y, tal gasto, lo hubiesen canalizado a la labor que en estos momentos está urgiendo. Pero además, la “convivencia” patriótica  ¿o patriotera?, debiera ser con todo el pueblo, con los miles que asisten (acarreados o no) al GRITO. ¿Pues qué no fue uno de los grandes fines por lo que se peleó en la Guerra de Independencia y en la Revolución Mexicana: la IGUALDAD?

Antes al contrario, quienes asistieron al grito, se vieron presionados por un severo cerco policiaco y una exagerada vigilancia; a grado tal, de que una buena cantidad de chihuahuenses MEXICANOS, tuvieron que ver y oír de lejos los acontecimientos histórico y cívicos en mención. ¿El miedo no anda en burros? O es mera y bien tomada precaución.

Sustenta el doctor en medicina, Alfonso Rojas Pérez Palacios: LA ESENCIA DEL CIVISMO ES EDUCAR PARA LA LIBERTAD.