Maravilloso y sensible incremento al salario mínimo PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 26 de Noviembre de 2017 14:01

Isaías Orozco Gómez.

“Bienestar y derechos humanos son indisociables” Chirac, expresidente de Francia.

Cómo no va a presumir y pregonar el Presidente de los EUM, Enrique Peña Nieto, y más específicamente, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade –casi seguro candidato del PRi a la Presidencia de la República–, de su “sexenio del empleo” y de “óptimos logros de la economía del país”, con ese maravilloso aumento al envidiable salario mínimo de ocho pesos, treinta y dos centavos(8.32 pesos), para pasar de 80 pesos 04 centavos a 88 pesos 32 centavos; dando muestras, tanto los susodichos, como los integrantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), de un pleno conocimiento y sensibilidad, cuasi cristiana, de los graves y cotidianos problemas que atosigan a la clase trabajadora urbana y rural, de todo el territorio nacional.  

Seguramente la Conasami entendió y asumió de manera  responsable e íntegramente,  las instrucciones giradas por el presidente de México y demás miembros de su gabinete, afines a las decisiones anuales del rubro de los salarios mínimos, para que se diese ese incremento del 10% (al penúltimo salario de 80.04 pesos), con vigencia a partir del ya muy próximo 1 de diciembre. Ya que, después de los sesudos estudios y análisis que realizaron al respecto, llegaron a la conclusión que con ese salario mínimo de $88.36,  todos los trabajadores del país y sus respectivas familias, tendrán lo suficiente no sólo para cubrir los gastos de la CANASTA BÁSICA, sino hasta para asegurar la mensualidad de la casa (para que no los echen muy de madrugada, porque no pudieron seguir…);  comprarse un vehículo nuevo –no chueco–; viajar, junto con los vástagos, hasta dos veces por año, a las cálidas y hermosas playas del territorio nacional; e inscribir a sus hijos en escuelas o colegios privados, si así lo desean.

Resulta entonces, que la propuesta que acaba de hacer el Gobernador del Estado, Javier Corral Jurado, en el sentido de que el aumento al salario mínimo debe de ser del 40 por ciento. Es decir, aproximadamente 32 pesos sobre el actual, para que quedara en 112 pesos más veinte centavos. Propuesta que está fuera de lugar, ya que desquiciaría los ingresos  de los poquísimos dueños del gran capital y demás clase empresarial.

De acuerdo con las fórmulas economicistas del Poder Ejecutivo federal, menos se acepta la convicción y exigencia de éste servidor, en el sentido de que el salario mínimo en los EUM, de una vez por todas, debe ser por la cantidad de 250 pesos diarios. Suponiendo sin conceder, que con esos 7,500 pesos mensuales, los trabajadores, los obreros y sus familias, solventarán las necesidades básicas cotidianas. ¡No, pos menos pasa esta irreal y atrevida idea para el bienestar de la clase trabajadora!

No obstante, y aunque con esos 8.32 pesos de envidiable acrecentamiento al salario mínimo, se le “quiera tapar el ojo al macho”, como en torno al mismo, también expresó el gobernador de Chihuahua, la Subsecretaría de Empleo y Productividad Laboral de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, el 24.3 por ciento de los empleados en el sector público y privado perciben entre uno y dos salarios mínimos, es decir, de 560.28 a mil 120 pesos por semana, una cantidad insuficiente para ADQUIRIR una CANASTA BÁSICA de 26 productos CON VALOR EN EL MERCADO DE MIL 187.9 PESOS.

Si a lo afirmado por la citada subsecretaría, le agrega usted, apreciable lector, el aumento a los combustibles –gasolinazos–, con la nefasta liberación de precios preeminentemente al gas LP, disparándose su precio en 34.2 por ciento desde los anteriores inmediatos diez meses, siendo el combustible de mayor uso doméstico, que usan dos de cada tres  familias para cocinar y para calentar el agua. Pero además, las abnegadas y respetables amas de casa, gastan dos semanas del salario que percibe su cónyuge o ellas, en la canasta básica.

Es tal nuestro escepticismo e incredulidad en el régimen PRIpeñanietista, que no alcanzamos a entender, comprender y aceptar, que la política social y económica que han llevado y están llevando a la práctica ese y anteriores gobiernos de la República, está basada  en el Artículo 4º de la CPEUM, que entre otros aspectos, estipula: “El varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta protegerá la organización y el desarrollo d la familia… Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará. Toda persona tiene derecho a la protección de la salud… Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar… Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible… Toda persona tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa… Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción  de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral…”

¡Caray, nosotros como simples ciudadanos, como simples mortales, qué vamos a saber de ECONOMÍA POLÍTICA y de POLÍTICA ECONÓMICA! Por eso, hablamos por hablar, criticamos por criticar. No queremos aceptar que con Peña Nieto y Meade, el país, desde el 2012, entró en una etapa de progreso, que va a dejar a todos los mexicanos en ÓPTIMOS RESULTADOS de su ECONOMÍA. Cuestión que se va a comprobar, una vez que los proletarios de México, empiecen a tener en sus bolsillos el brillante y sensible salario mínimo de 88 pesos 36 centavos.