Los dineros públicos como medio de presión político-partidista PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 14 de Enero de 2018 11:24

Isaías Orozco Gómez.

En términos boxísticos, diremos que el gobernador del Estado de Chihuahua, Javier Corral Jurado, durante la conferencia que sostuvo hace unos días en la ciudad de México,  ante los medios de información y comunicación;   le  propinó un certero y directo gancho al hígado, al régimen y/o gobierno Pri-Peñanietista, al exhibirlo como un mandatario que hace uso del erario federal bajo la responsabilidad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), para reprimir al Gobierno Estatal y, por ende, a los habitantes de toda nuestra entidad federativa, debido a las investigaciones ANTICORRUPCIÓN que se están realizando  aquí. Y, que hasta el momento, entre otros hechos, han arrojado la existencia de una triangulación o desviación de recursos financieros provenientes de la SHCP, para solventar los gastos de campañas electoreras del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el estado (2016-2017) y en algunas otras entidades de la República Mexicana.

Desde su campaña a la gubernatura, y ya una vez en el cargo, Javier Corral Jurado, ofreció luchar contra la corrupción y la impunidad, empezando por girar instrucciones para las respectivas  investigaciones  en tiempo y forma, oportunamente. Y con bases legales sólidas, llamar a cuentas al exgobernador César Horacio Duarte Jáquez, y a todos los integrantes de su gabinete, involucrados directa y muy conscientemente, en la desviación o manipulación de los dineros de las arcas públicas (estatal y municipales), para hacerse de considerables  cuentas bancarias y demás riquezas en bienes muebles e inmuebles. Pero además, para enviar al Comité Ejecutivo nacional de su partido, el PRI, millonarias cifras de dinero en efectivo, para apoyar las campañas electorales  a los diversos cargos de elección popular, en varios estados del país.

Avanzadas las investigaciones, cuyos resultados han llevado a prisión a algunos exfuncionarios del gobierno estatal y municipal inmediato anterior, en tanto que el exgobernador César Horacio Duarte Jáquez, sigue huyendo o prófugo de la justicia, se llevó a cabo la aprehensión de un “pez gordo”, al que más bien le apodan “la coneja”: Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, exsecretario general adjunto del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, por su descubierta participación directa, en la obtención y reparto de esos millones y millones de pesos del pueblo chihuahuense, para usarse en lo predicho. Hecho que vino a constituir el detonante del actual “enfrentamiento” entre el gobernador del Estado y el presidente de la República.

Por lo pronto, están retenidos 780 millones de pesos, que Hacienda estatal y la SHCP, habían acordado entregar a Chihuahua, a mediados de diciembre de 2017, con base  en un convenio extraordinario de fortalecimiento financiero. Cantidad que resolverían un tanto el pago de nómina, los aguinaldos y algunos otros compromisos.

Así las cosas, un importante sector de la ciudadanía chihuahuense, de la población toda, espera que esa muestra de        VALENTÍA y FIRMEZA en la defensa de los intereses legales y legítimos de todo el pueblo de Chihuahua; sean AUTÉNTICOS, LEALES; ya que  sería una total decepción para tirios y troyanos –pocos o muchos–, que hoy por hoy, se solidarizan con la causa emprendida por el gobernador de todos quienes habitamos este extenso y laborioso estado del Norte de México, que esa lucha fuera MERA SIMULACIÓN, con TINTES ELECTOREROS, acordada con Ricardo Anaya en su carácter de  candidato a la Presidencia de la República,  postulado esencialmente por el PAN.

Centrándonos en el título de la presente  colaboración, cabe retrotraer las páginas de la historia y recordar que,  cuando menos, desde la dictadura porfirista, las prácticas dilatorias, el trato preferencial hacia los gobiernos estatales del mismo partido del presidente en turno de los EUM, o  aquellos sumisos (haiga sido por lo que haiga sido, dijera Calderón Hinojosa) ; y la disminución, retención y/o la no entrega de los recursos financiero-hacendarios por parte de la federación a los gobiernos locales, fundamentales a aquellos considerados como opositores o de la oposición: ha sido una constante, que, incluso, abarca a diputados federales y senadores.

Lo muy lamentable, es que tales tácticas politiqueras de los “mandamases de más arriba”, sean del partido político que sea, hace años que se han venido ejerciendo por los gobernadores en funciones, en contra de los municipios; y, de éstos, contra las presidencias seccionales, generalmente por las mismas causas anotadas en párrafo anterior. Acciones y actitudes, que bien pueden considerarse como una muestra más de la CORRUPCIÓN tan acogida por la mayoría de los partidos políticos  y algunos miembros de la clase empresarial o iniciativa privada.

De ahí la importancia de la causa emprendida por Javier Corral en aras de la reivindicación de la economía, de las finanzas públicas de Chihuahua, pero sobre todo en contra de la corrupción, del robo de las arcas públicas, y de la evidente impunidad.

Que, por cierto, hoy por hoy, al igual que Javier Corral Jurado, está considerado el licenciado Andrés Manuel López Obrador, como uno de los más importantes líderes políticos de los EUM,  insistiendo y persistiendo en su lucha en contra de las mafias corruptas que desgraciadamente gobiernan al país. Quién, precisamente, hoy a las tres de la tarde, a un costado del edificio “Héroes de la Revolución”, ya como candidato de MORENA a la Presidencia de la República, dirigirá un mensaje a todos los chihuahuenses. Ojalá, apreciable lector, pueda usted asistir.

“La nación está dolida, exhaustiva. Harta sobrevive. Doliente se despierta. Dolorosa aparece. YA no puede”. (Enrique Márquez, “La miseria política de nuestro tiempo”).