Barbarie política electoral PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 28 de Enero de 2018 12:28

Isaías Orozco Gómez.

Inaceptable, desde cualquier ángulo en que se visualice y perciba la cotidianeidad de la vida nacional, el que quiera detenerse el avance de las distintas corrientes y expresiones de los partidos políticos, que tienen existencia y presencia permanente en casi todo el territorio nacional, y que actúan   durante  los procesos cívico-político-electorales: mediante la barbarie de los golpes y el lenguaje soez, mediante la razón de la fuerza, en lugar de la fuerza de la razón.

La ciudadanía, la sociedad mexicana toda, está harta, está a punto de reventar, por la guerra sucia entre la partidocracia a la mexicana, que conlleva la diatriba, la calumnia, el ataque personal infundados, en contra del contrario o adversario electoral y electorero del otro u otros partidos políticos. Máxime, cuando en la actual justa electoral, se está llegando a niveles preocupantes, sino es que alarmantes, como son los más recientes casos: Ataque directo con golpes corporales y lanzamiento de sillas y otros objetos, por algunas de las tribus del PRD, en dos mítines encabezados por la señora Sheibaum, como candidata de MORENA  al gobierno del estado  Ciudad de México.

Suspensión violenta en una población del estado de Michoacán, del acto político-electoral de la representante indígena María de Jesús ‘Marichuy’ Patricio Martínez, como candidata independiente a la presidencia de la República; Balacera durante un evento de campaña del alcalde de Nuevo Laredo, Tamaulipas, Enrique Rivas; Bloqueo en  Gómez Palacio, Durango, por órdenes de la alcaldesa priista, a la caravana ANTICORRUPCIÓN encabezada por el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, echando en corrida a los Chihuahuenses; En un recorrido por Chiapas, poncharon las llantas del vehículo en donde viajaba Andrés Manuel López Obrador, candidato a la Presidencia de México, por MORENA…  

Esas acciones de matraqueros, golpeadores, porros, revienta mítines y asambleas, etcétera, por mucho tiempo fueron propias de las fuerzas de choque del PRI, lamentablemente, de unos sexenios a la fecha, también fueron copiadas por otros partidos dizque de oposición. No obstante, el PRI-gobierno, aun no asimila que su papel como partido único y señorpresidencialista, está tocando fondo, sino es que está “viviendo” sus últimos días de simbiosis PRI-Gobierno, pues ambos se sostuvieron por mucho tiempo con los recursos del erario federal, estatales y municipales. Las instituciones y/o dependencias del estado mexicano, sobresalientemente la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aplican (¿desvían, triangulan?) fondos para las actividades políticas regulares y electoreras para el partido oficial y facilitan los medios para sus actividades.

Le traspasan dinero destinado a otros fines, le imprimen propaganda, le entregan miles de millones de pesos para adquirir despensas y tarjetas monex… para la compra del voto; utilizan los aviones o diversos vehículos automotores para politiquerías o para viajes de placer. “Ayudan” a sus dirigentes en diversos niveles con fuertes dádivas, compensaciones o altos sueldos por trabajos simulados, pago de comisiones por actividades no desarrolladas o permisos para abandonar el empleo y dedicar su tiempo a servir al partido. Como partido único, el gobierno presta u obsequia bienes inmuebles para sus oficinas, le proporciona mobiliario, equipos de propaganda y de comunicación. Nunca, ningún candidato del tricolor a un puesto elevado, ha explicado de donde obtuvo los fondos para su propaganda, generalmente muy costosa.

Hasta el actual gobierno (¿o desgobierno?) de Enrique Peña Nieto, los principales puestos directivos y ejecutivos del gobierno federal, son ocupados por designación directa y discrecional del primer mandatario de la Nación. Ellos manejan y disponen “a su antojo” de los fondos fiscales que pertenecen al pueblo. En materia electoral y electorera, los aplican sin recato alguno a favor de lo que el “partidazo” haya determinado y del candidato que postula. Bajo la SIMULACIÓN de democracia pluripartidista, los EUM, está gobernado por una oligarquía ventajosa, voraz, aprovechada, dispendiosa y que evidencia muchos aspectos de CORRUPCIÓN e IMPUNIDAD.

El unipartidismo de Estado (PRI-gobierno) perduró por más de ochenta años, no por falta de lucha de la “oposición” o demás grupos inconformes, como partidos, ONGs, sino por la falta de posibilidades estructurales para actuar y desarrollarse. De ahí, que algunos de esos sedicentes partidos políticos sean sólo adláteres del tricolor, sirviéndole para cubrir la fachada del pluripartidismo. De tal manera, el PAN, como fuerza de oposición, quedó, mediante el establecimiento de los diputados de partido y/o pluris, reducido a ser comparsa sino es que apéndice del PRI. No se diga el resto de la partidocracia como el PRD, PT, Verde Ecologista, PANAL…

Parece ser, que aquello de que el presidente de la República escogiera a quienes iban a ser gobernadores de los estados, senadores, diputados federales y demás funcionarios o “servidores públicos” de importancia, ya no les está funcionando, ante todo, por el manifiesto rechazo de la ciudadanía, del pueblo todo.  

Eso, explica entonces, los coletazos que está lanzando el tricolor a diestra y siniestra, al vivir al seno de su partido una división insuperable, y al percatarse de que su precandidato Meade (¡No militante priista!) a la presidencia, no levanta ni la mínima cantidad de polvo por donde pasa, ya no digamos el interés y entusiasmo de los votantes.

Señores de la partidocracia: no enojen más a los chihuahuenses, a los mexicanos; mucho menos azucen al pueblo, porque el “tigre puede despertar”.