Reforma educativa: ¿la hora de la verdad? PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 25 de Febrero de 2018 12:53

Isaías Orozco Gómez.

Definitivo. Urge un verdadero cambio, sino es que una verdadera reforma radical en todo el Sistema Político de los Estados Unidos Mexicanos (EUM). Obviamente, no sólo en sus procesos cívico-políticos, electoral y electoreros; sino además, en su vida económica, social, educativo-cultural, recreativa, deportiva y hasta religiosa.

Desde hace  varios sexenios de gobiernos federales priistas y panistas, el país entró en la vorágine de graves y permanentes problemas, que día a día se agudizan más y más: las actividades económicas primarias, sobresalientemente las agropecuarias, no logran repuntar, por el contrario, no hay ciclo agrícola en que logren cuando menos sacar un “poquito más” de los recursos materiales y humanos invertidos; las familias productoras de leche, insisten en que Liconsa ,les asegure un precio justo y oportuno a sus productos; el comercio “informal” crece exponencialmente aquí, y en todos los EUM; a falta de una real y expedita atención médica tanto en el IMSS, ISSSTE y Seguro Popular, están proliferando –afortunadamente– los consultorios médicos adjuntos a farmacias con precios cuasi simbólicos,  como las Similares; las gasolinas, el gas, el diesel, la electricidad y demás energéticos, siguen siendo los voraces consumidores de los de por sí raquíticos ingresos de la inmensa mayoría de las familias mexicanas; el costo de la educación de los hijos constituye uno de los gastos más onerosos de los padres de familia…    

Cómo seguir soportando y votando, por los mismos que insisten y persisten en continuar con estos regímenes, con éste Sistema Político Mexicano, en el cual y durante el cual, los poquísimos dueños del capital se enriquecen estratosféricamente más y más cada trienio y cada sexenio; en tanto que miles y miles de familias chihuahuenses y de toda la nación, se suman a los más de 80 millones de mexicanos inmersos en la pobreza y miseria. Realidad que vino a plasmarse aún más con las flamantes y nefastas reformas estructurales, firmadas muy conscientemente en el “Pacto por México” Peñanietista. En ese contexto de las reformas estructurales, se signó y echó a andar la tan controvertida y nada convincente “Reforma Educativa”, de la cual acaba de hacer una apología, en el diario Excélsior (02/21/2018), el periodista Francisco Guerrero Aguirre, en su columna Punto de Equilibrio, titulada: “Reforma Educativa. La hora de la verdad”. Empezando por mencionar el siguiente pensamiento de Octavio Paz: “Si México quiere ser, tiene que ser moderno. La Modernidad no es ni una bendición ni una maldición, sino un destino”.

Luego, en esa parrafada de argucias y falacias, Guerrero Aguirre, afirma que “Esto pasa por su inscripción en los paradigmas predominantes en el concierto de las naciones: Productividad, competitividad, LIBERTADES POLÍTICAS y DERECHOS HUMANOS.  Se requieren reformas profundas […] Reforma Educativa, que se concretó gracias al Pacto por México, fue sin duda uno de los momentos más virtuosos de cooperación entre PRI, PAN y PRD. (Enfatizando que) La reforma educativa LOGRÓ UN CAMBIO ESTRUCTURAL que esperemos nunca sea revertido”.

Ahora bien, lo que al citado periodista se le olvidó o no quiso escribir, es que la mentada “Reforma Educativa”, no toca justamente el campo problemático del DERECHO a la  EDUCACIÓN como un espacio de histórica lucha, pugna e interpretación entre los diversos actores sociales: Estado, poder eclesiástico, Unión de Padres de Familia, SNTE, CNTE, los particulares, organizaciones civiles… que se disputan y NEGOCIAN el proyecto educativo de la Escuela Pública de los EUM.

Que sigue en total incumplimiento la laicidad, la gratuidad y la total cobertura de la educación pública, fundamentalmente de la educación básica y toda educación que IMPARTA el ESTADO. Que, por el contrario, a partir de 1990, en pleno proceso de modernización el significante y anhelado derecho a la educación, se inscribe en el marco de las POLÍTICAS NEOLIBERALES y COSMOPOLITAS de la educación para todos, con fuertes tensiones de la política educativa nacional, ante la presencia de las políticas que al respecto emiten ¿e imponen? el Banco Mundial,  el Fondo Monetario Internacional, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que demandan la MERCANTILIZACIÓN O PRIVATIZACIÓN  DE LA EDUCACIÓN en todo el Sistema Educativo Nacional.

Que la educación de nuestros niños, adolescentes y jóvenes en muy poco va acompañada de otras políticas sociales que favorezcan su desarrollo físico-mental y, por ende, su proceso de enseñanza-aprendizaje, tales como edificios dignos,  desayunos  o comedores escolares, uniformes gratuitos, libros de texto gratuitos, becas escolares eficientes, suficientes y oportunas; servicios de salud, vivienda digna, educación media superior y superior al alcance de todos los mexicanos… Ya que dadas esas carencias: los pobres pagan más por la educación de sus vástagos.

Finalmente, Francisco Guerrero Aguirre, ¿habrá encontrado en la “Reforma Educativa” Peñanietista, las “4 As del derecho a la educación”, destacado trabajo realizado por Katarina Tomasevski, primera relatora especial (ONU) sobre el derecho a la educación, cuyo modelo consiste en hacer a la educación: ASEQUIBLE, ACCESIBLE, ACEPTABLE Y ADAPTABLE?