El agua es vida y salud PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 20 de Mayo de 2018 15:24

 

Isaías Orozco Gómez.

El título de la presente colaboración, si mal no recuerdo, es aquel slogan que por mucho tiempo se difundió por parte de los tres niveles de gobierno del Estado Mexicano, con el fin de hacer conciencia entre la población que habita todo el territorio nacional, de la importancia que tiene el cuidado y uso racional de tan vital líquido: el agua.

Y lo hemos traído a colación, precisamente, en estos días de intenso calor, debido a que, muy lamentablemente, el H2O escasea y/o falta constantemente, en diversas colonias de la ciudad-capital y de otras poblaciones tanto de la sierra como de las zonas desérticas y semidesérticas del estado de Chihuahua. Lógicamente, esa carencia de agua entubada y potable en las citadas colonias y barrios, afectan directa y riesgosamente la SALUD de los alumnos que asisten a las escuelas del nivel básico (preprimaria o preescolar, primaria y secundaria), ya que no se cuenta con agua para beber, para los servicios sanitarios, para el aire acondicionado –si, afortunadamente, se tiene tal sistema de enfriamiento ambiental–; y, simplemente, para lavarse las manos.  

Problema social recurrente, al cual, tal parece que tanto las autoridades federales como estatales y municipales, le dan mínima importancia, dándole prioridad  a otro tipo de obras urbanas que sí se ven, mientras que las redes de distribución del agua y del drenaje no se ven, están enterradas. Cuando, esencialmente de esos servicios depende en mucho la SALUD de la población toda, y de una población económicamente activa SANA, depende preeminentemente la producción agropecuaria, industrial, comercial, turística, artesanal…  de la comunidad, de toda sociedad humana.

Probablemente, ese “descuido” en dejar hacer y dejar pasar nuevos asentamiento humanos, sin tener como preeminente el servicio de agua, drenaje, luz, pavimentación, espacios deportivos y recreativos… se deba a que la “POLÍTICA SOCIAL aplicada en México, como en cualquier país, depende en gran medida de la “salud” financiera y/o económica; de la manera de percibir y actuar en la implementación de las políticas sociales, de la ubicación que se le otorga al desarrollo social respecto al desarrollo económico. No obstante, para poder evaluar las implicaciones de la política social es necesario conocer desde qué nivel de pobreza o de riqueza se instrumentan dichas políticas; por ejemplo, en países desarrollados, la política social alcanza el seguro para el desempleo; para los países subdesarrollados (por su estado de atraso y pobreza), las metas que se pretenden son sólo las de intentar lograr un PISO SOCIAL BÁSICO, entendido como un conjunto de satisfactores mínimos para el bienestar de determinada población: salud, alimentación, vivienda, educación…” (Carlos Eduardo Masse N.).

Sobre el concepto y uso de la POLÍTICA SOCIAL los investigadores Sobrino y Garrocho, expresan que la misma “no tiene un carácter voluntario, sino OBLIGATORIO, porque es un elemento fundamental para alcanzar la JUSTICIA SOCIAL en la distribución de los recursos, responsabilidades y oportunidades. Desde la administración de Lázaro Cárdenas –abundan–, el gobierno el gobierno mexicano ha reconocido explícitamente su responsabilidad de asistir a los grupos más pobres de nuestra sociedad y se ha entendido a la política social como un elemento central del proceso de distribución social de los recursos públicos”.

Otros autores, consideran que se debe reconocer como RESPONSABILIDAD del ESTADO la provisión de satisfactores para las NECESIDADES BÁSICAS (un mínimo de subsistencia) de la población. Se refieren a la provisión de servicios públicos que, utilizando métodos de trabajo social, contribuyan al bienestar y al desarrollo de los individuos y  grupos en las comunidades, entre los que se destacan la salud, la educación, los SERVICIOS PÚBLICOS urbanos y –más recientemente– EL EMPLEO.

Pues bien, a la mejor, teniendo en cuenta lo expuesto líneas arriba, el gobierno federal que está por fenecer (¿venturosamente?) por medio del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa, en lo que queda del sexenio peñanietista, ofrece instalar en 40 mil escuelas (preprimaria, primaria y secundaria) bebederos; por supuesto, de agua. Cabe la pregunta: ¿Y esas 40 mil escuelas, ya tienen agua entubada y potable?

Como quiera que sea, siendo un tanto optimista, esperemos que efectivamente, se instalen esos bebederos. Mayormente, cuando, de acuerdo con lo informado por el reconocido economista y periodista Enrique Galván Ochoa, el agua embotellada cuesta casi 2 mil veces más que el agua de la llave; y 4 tantos más que la gasolina. De por sí, los barrios y colonias en donde escasea o falta el agua, están habitados por gente pobre, por los más jodidos del país.

A ver señores y señoras que andan de candidatos a puestos de representación popular: presidente de la República, presidentes municipales, diputados locales, diputados federales, senadores… ÉCHENSE ESE TROMPO A LA UÑA.

Comprométanse a llevar el agua, luz, drenaje… a todas las colonias; y por lo que hace a las escuelas, que tales servicios sean gratuitos como lo fueron por muchos años, pues es parte de la GRATUIDAD de la EDUCACIÓN, misma que ha sido soslayada por las pseudoreformas educativas como la actual.