El secuestro de Néstora PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Javier Félix Muñoz   
Lunes, 28 de Mayo de 2018 09:01

 

Javier Félix Muñoz.

 

“No optar por la lucha de los oprimidos, es colaborar con la violencia de los opresores” Monseñor Sergio Méndez Arceo, 27 de Octubre de 1969

           

Néstora Salgado fue calumniada y difamada ante millones de mexicanos, como secuestradora, por José Antonio Meade, Candidato del PRI a la Presidencia de la República, Meade le reclamó a Andrés Manuel, que morena postulara al Senado de la República a una secuestradora, ¿Es Néstora Salgado una delincuente secuestradora o es una activista social, que por denunciar la corrupción fue injusta y arbitrariamente apresada?

 

Néstora Salgado es originaria del municipio de Olinalá,  de la montaña guerrerense, región que agrupa 37 municipios, 30 de ellos con presencia indígena superior al 40% de la población, región en que contrastan cuantiosos recursos naturales, con la pobreza más extrema, Néstora a los 19 años emigra a Estados Unidos como indocumentada, al igual que millones de paisanos, a los cuales México les ha negado la oportunidad de vivir, con un mínimo de satisfactores materiales y espirituales.

 

En Estados Unidos, casada con un norteamericano, logró la ciudadanía y realizó labor social con paisanos indocumentados, recién llegados, ayudándolos a que consiguieran alimentos, ropa, alojamiento y servicios de asesoría legal, lo que tendrían que hacer nuestros 50 consulados mexicanos en Estados Unidos y no lo hacen, trascurridos 10 años, Néstora regresa a su pueblo, en las montañas de Guerrero, la comunidad reconoce su liderazgo, y le otorga el cargo de Comandante de la Policía Comunitaria, en el estado de Guerrero, existe una ley, la 701: de reconocimiento, derechos y cultura de los pueblos y comunidades indígenas del Estado de Guerrero, que faculta a las comunidades indígenas de esa entidad, a constituir su propio cuerpo armado de policía, facultad refrendada en la Ley 281 de la Ley de Seguridad Pública del Estado de Guerrero, por lo tanto, las policías comunitarias en ese Estado, forman parte del sistema estatal de seguridad pública.

 

Néstora, en ejercicio de su cargo como comandante de esa policía comunitaria, descubre la complicidad de autoridades municipales con el crimen organizado, denuncia este hecho ante autoridades del Gobierno del Estado, autoridades que, en lugar de proceder contra los delincuentes, le ofrecen 3 millones de pesos por su silencio, como no logran comprarla, las autoridades del Estado de Guerrero, en complicidad con la delincuencia organizada, le montan una campaña de desprestigio, acusándola falsamente de secuestradora, detenida por autoridades estatales el 21 de Agosto del 2013, fue liberada el 18 de Marzo del 2016, por sentencia de un Juez Federal, una vez que intervino la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de su grupo de trabajo sobre detención arbitraria, y violación al convenio 169 de la Organización Integral del Trabajo (OIT – ONU), tratado firmado por México, por lo tanto vigente en el país, y gracias a la defensa legal efectuada por el Abogado Sandino Rivero, del grupo de Defensa Estratégica en Derechos Humanos, en colaboración con la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Universidad de Seattle, USA.

 

Es el de Néstora, un caso típico, de un gobierno en decadencia, que no solamente es cómplice, sino al decir del Ministro de la Suprema Corte de Justicia, José Ramón Cossío Díaz, se ha fusionado con la delincuencia, por lo cual en lugar de combatirla, la solapa, y en lugar de perseguir a los delincuentes, persigue, encarcela y castiga de múltiples formas, entre ellas la tortura y el asesinato, a quienes se atreven a denunciar la fusión entre delincuencia y crimen organizado.

 

El año 2014, el Centro Derechos Humanos, Monseñor Méndez Arceo, otorgó el Premio a la Defensa de los Derechos humanos a Néstora Salgado estando en la cárcel, su hija Saira Rodríguez afirma al recibir el premio a nombre de su madre: “mi madre es la evidencia más dramática de cómo opera la justicia mexicana”.