Olvido no, perdón sí, pero… PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Benito Abraham Orozco Andrade   
Sábado, 11 de Agosto de 2018 11:02

 

Benito Abraham Orozco Andrade.

 

Por demás difícil resulta tomar una postura a favor o en contra del olvido y del perdón cuando se trata de casos en los que, a consecuencia de la violencia que lamentablemente impera en el país, lamentablemente alguien ha perdido la vida o ha visto lastimada su libertad o su integridad física en general. Pero cuando hablamos de corrupción, el tema resulta menos complicado.

 

En esta ocasión se abordará el segundo de los temas referidos y del cual, quien próximamente ocupará el cargo de Presidente de todos los mexicanos ha manifestado reiteradamente su postura sobre el particular.

 

Efectivamente, el recientemente declarado Presidente electo de México,  Lic. Andrés Manuel López Obrador, en su libro “2018 LA SALIDA Decadencia y renacimiento de México” expone “…cuál será el trato que recibirán los integrantes de la mafia del poder cuando triunfe nuestro movimiento”, y antes de responder esa interrogante señala que no todo el que tiene dinero es malvado y que no están en contra de quienes con tenacidad y empeño invierten, generan empleos, obtienen ganancias lícitas y se comprometen con el desarrollo de México.

 

También menciona que están en contra de “…aquellos que amasan grandes fortunas de la noche a la mañana apoyados en la ilegalidad, el influyentismo y a la sombra del poder público. Estamos en contra de la riqueza mal habida y de la corrupción política que ha dado al traste con todo y es la causa principal de la desigualdad social y económica.”, agregando en cuanto a quienes señala como integrantes del grupo en el poder que “…a pesar del gran daño que la han causado al pueblo y a la nación no les guardamos ningún rencor y les aseguramos que tras su posible derrota en 2018 no habrá represalias, persecución o destierro para nadie; simplemente les pondremos un hasta aquí a quienes persistan en abusar de los débiles”.

 

Con lo anterior coincido ampliamente en lo que he venido proponiendo desde hace tiempo, en el sentido de llevar a cabo un borrón y cuenta nueva en lo que hace a la corrupción; sin embargo, salvo que no me haya percatado de que en algún momento el próximo Presidente de todas y de todos los mexicanos haya hecho referencia a que se exigirá que se devuelva lo robado, creo que este es un aspecto imprescindible para encaminarnos hacía una verdadera justicia para el pueblo, así como para contribuir considerablemente a abatir esa “desigualdad social y económica” que él menciona, pues se trata de cantidades exorbitantes de recursos de diversa índole.

 

Así es, por ningún motivo debemos olvidar que durante décadas han sido miles y miles de millones de dólares lo que esas gentes deshonestas se han embolsado para beneficio propio y de sus familias, y no dejará de ser un grave insulto para quienes a consecuencia de ese ancestral desfalco al erario, se ven obligados a vivir en la miseria y además a seguir viendo como esos cínicos y sus familias siguen derrochando lo que pudo haber representado –y todavía pudiera favorecer- un mejor futuro para esas víctimas de la pobreza.

 

De haber un verdadero arrepentimiento de parte de quienes han sido los autores del saqueo al patrimonio de los mexicanos (lo que para mi punto de vista creo que únicamente podrán demostrarlo si devuelven todo lo que no les pertenece), considero que pudiera haber no sólo perdón, sino también olvido en lo que se refiere a sus identidades particulares, pues la gran expoliación que por generaciones hemos padecido los mexicanos nos obligaría a mantenerla siempre en la memoria colectiva para no permitir que vuelvan a suceder hechos tan deplorables.