Perfil humano. Trump: con el agua al cuello PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Eduardo Fernández   
Domingo, 02 de Septiembre de 2018 10:04

 

Eduardo Fernández.

 

La revista Time le dedica de nueva cuenta su portada a Donald Trump al representarlo con el agua al cuello en su oficina presidencial, aunque no aparezca su rostro y solo se dibuje su cuerpo flotando sobre su escritorio.

 

Una buena imagen periodística sobre la situación actual del presidente de los Estados Unidos, implicado desde su campaña en las investigaciones sobre sus nexos con los rusos. A Trump se le complican las cosas pues su ex abogado Michael Cohen se declaró culpable ante la corte de Nueva York de haber sobornado a dos de las ex amantes de su cliente para que guardaran silencio.

 

Cohen enfrenta ocho denuncias en su contra por lo que es probable que llegue a un acuerdo con la fiscalía para que le disminuyan los cargos, lo cual sería a cambio de declarar lo que sabe sobre las implicaciones de Trump en el Rusiagate.

 

Antes ya su coordinador de campaña, también con sendas acusaciones, había sido encontrado responsable por lo que se suma a los potenciales testigos que pueden atestiguar en contra del presidente.

 

Agréguele a estos dos a otro probable, el director de Finanzas de la Organización Trump, al cual le acaban de otorgar inmunidad los encargados de la investigación federal encabezada por el fiscal especial Robert Mueller.

 

Mueller se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para el mandatario estadounidense y más al no poder quitárselo de encima por más reclamos públicos que le haga al procurador de justicia, el último en una entrevista a la cadena Fox, su preferida por su enfoque conservador.

 

Trump se quejó de que Jeff Seassons se haya apartado de la investigación de la trama rusa porque  tenía conflicto de intereses pues el fiscal había tenido relaciones antes con personajes rusos. Además, declaró que si lo destituían se desplomarían los mercados y todo el mundo sería más pobre presumiendo el crecimiento del segundo trimestre de este año de un 4.1 por ciento. 

 

Trump no ha despedido a su fiscal general como lo hizo con el director del FBI debido a las implicaciones que tendría por lo que hasta ahora solo se lamenta de haberlo nombrado y sobre todo que éste haya designado a Mueller como el encargado de las indagaciones sobre el Rusiagate.

 

Los demócratas por su parte no pretenden iniciar un juicio político en contra del presidente norteamericano debido sobre todo a que carecen de la mayoría necesaria en el congreso para destituirlo.

 

Las elecciones del mes de noviembre podrían cambiar la postura de los demócratas si lograran la mayoría legislativa y desde luego la situación se le complicaría seriamente a Trump, por lo que ya está en abierta campaña intentando repetir la receta que lo llevó a la Casa Blanca.

 

El descrédito y desprestigio creciente de uno de los peores presidentes que ha tenido los Estados Unidos podría llevarlo a una renuncia forzada o a la destitución de su cargo. Peleado con medio mundo, lo único que lo sostiene aún es la lealtad poco racional de los millones de electores que aún creen en sus posverdades y fake-news.

 

La incógnita no es si se hundirá o no sino cuándo pues cada vez decepciona más a sus propios seguidores y los republicanos están en el serio dilema de distanciarse de él o arriesgarse a correr su suerte. Por lo pronto, Trump continúa aún flotando en la oficina oval con el agua al cuello.