La Columna de Jaramillo PDF Imprimir E-mail
Opinión - Carlos Jaramillo Vela
Escrito por Carlos Jaramillo Vela   
Domingo, 03 de Febrero de 2019 17:26

Carlos Jaramillo Vela.

 

Gasoductos e infraestructura ferroviaria: entre el boicot y el sabotaje. Interés superior de la nación: principio frecuentemente ignorado. JMAS de Chihuahua: cierra su sucursal “Flores Magón”.

 

México sufre hoy una seria amenaza a la gobernabilidad y seguridad. Además de los conocidos efectos generados directamente por la actividad del narcotráfico, desde hace años el país es víctima de la sustracción ilícita de combustibles en sus gasoductos. Aunado a ello, en días recientes el estado de Michoacán ha sido testigo de la obstaculización de sus vías férreas, cometida por grupos de la disidencia magisterial (CNTE) en protesta contra ciertas condiciones laborales de su gremio. El problema no para ahí, pues en las inmediaciones de la infraestructura que Petróleos Mexicanos tiene instalada en el estado de Guanajuato, ha aparecido de manera repentina y sorpresiva un cargamento de explosivos dejado bordo de un vehículo. Estos hechos representan una afrenta al régimen de derecho, así como un riesgo evidente para la fortaleza institucional del Estado Mexicano.

 

Como si lo anteriormente referido no causara suficiente daño, tales acciones también provocan cuantiosas pérdidas económicas a los sectores público y privado, y además envían una pésima imagen del país ante la comunidad internacional, desincentivando la inversión extranjera. México no se puede dar el lujo de estar a merced de grupos e intereses situados al margen de la ley, que hacen del boicot y el sabotaje sus mecanismos de presión para doblegar la voluntad y la fuerza del gobierno.

 

Hoy México vive un período de necesaria transformación, pues se halla inmerso en una cauda de problemas heredados de su pasado reciente y de la idiosincrasia de algunos malos ciudadanos. Que robar combustible a PEMEX –huachicoleo- se ha vuelto casi una moda; que traficar drogas, asesinar rivales, extorsionar y secuestrar personas también parece estar –desafortunadamente- en boga; que aquí “la corrupción –no la solución- somos todos”, porque en esta nación “el que no es transa no avanza”, ya que “lo importante no es que a uno le den sino que lo pongan donde haya”, son anti-refranes de una lamentable realidad social. Tales situaciones y expresiones revelan la compleja circunstancia que nos afecta como país, y son evidencia de la negativa mentalidad que por desgracia existe en algunos mexicanos.

 

Renovarnos o morir, parece ser ahora la inevitable disyuntiva. Cuando las instituciones y quienes las dirigen pierden la confianza de los ciudadanos porque las acciones de los gobernantes, representantes populares y jueces no merecen el reconocimiento ni el respeto populares, es momento de pensar y repensar sobre el rumbo futuro del país. Cuando las fuerzas policiales y militares encargadas de la seguridad y el orden se corrompen, renunciando a su noble tarea de defender la integridad y los bienes de todos, para ser desplazadas por el crimen y la barbarie que se enseñorean del territorio nacional, llega en modo inexorable el tiempo de reflexionar sobre lo que es verdaderamente importante para el ente colectivo que -quienes en este lugar del planeta nacimos y vivimos- conformamos, es decir, llega la hora de cavilar y recordar qué es lo fundamental para el Estado Mexicano. No es difícil concluir que ese principio general fundamental e invulnerable, que debe ser respetado por tanto por las acciones de cualquier servidor público, como por las de todos y cada uno de los demás ciudadanos, es el interés superior de la nación. Este imprescindible axioma ha sido muchas veces ignorado.

 

Cierta incomodidad causó en algunos usuarios el cierre de la sucursal “Flores Magón”, efectuado por la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Chihuahua. La medida, adoptada hace unos días por el organismo operador del agua, ha causado malestar entre los habitantes de las colonias aledañas al sector o zona de influencia de la avenida “Flores Magón”, pues les resultaba práctico acudir a la ahora clausurada sucursal para realizar el pago mensual, así como otros trámites relativos al servicio de agua potable, alcantarillado y saneamiento.

 

Una de las quejosas, la señora Olivia Alicia Sáenz -vecina de la Colonia “Guadalupe”-, se dijo molesta porque con la nueva medida de ahora en adelante tendrá que desplazarse más lejos, y pagar para ello dos boletos de camión urbano, pues para liquidar su recibo mensual deberá ir hasta la oficina matriz situada frente al Parque “Lerdo”. También entre el personal que atendía tal sucursal ha generado cierta inquietud la repentina decisión, ya que no ha faltado quien manifieste incertidumbre sobre su estabilidad laboral, habida cuenta de los múltiples despidos que durante los últimos 27 meses han ocurrido tanto en este como en otros organismos y dependencias del Gobierno del Estado.

 

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