Fernández Noroña, una criatura elemental PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Mario Alfredo González Rojas   
Miércoles, 08 de Mayo de 2019 11:34

Mario Alfredo González Rojas.

 

Tenía que salir Gerardo Fernández Noroña con su sarta de tonterías, en relación al caso de Héctor de Mauleón, sobre el carro que le quisieron robar a su escolta. Como dijo Héctor, "la estupidez como norma de vida", al contestar las incoherencias de este diputadito.

 

Noroña, un conocido payasito de la política, se quiso lucir a costa de la situación por la que pasa el escritor y periodista, después de los lamentables hechos suscitados el lunes pasado en las calles de Francisco Márquez y Mazatlán de la colonia Condesa, allá en la capital de la delincuencia, Ciudad de México.

 

¿Qué caso tenía que opinara este farsante, acerca de un hecho lamentable, porque se perdió una vida y quedó un hombre herido, y porque se quiso perjudicar el patrimonio de todo un personaje de la vida cultural de México? ¿Para qué quiere Noroña que se publique el nombre del escolta? No se remedia nada con hacerlo, y antes al contrario se pone en un grave riesgo la integridad del mayor, ya que podría ser objeto de venganza de parte de los familiares y compañeros de delitos del occiso y el herido. El caso es saltar a la palestra para cubrir sus complejos y angustias, como siempre ha sido el estilo de este señor, el que es calificado por De Mauleón, como una vergüenza de la política, con el agregado de que es lamentable que viva del dinero de los mexicanos. Aunque sea, manifestó el clown, que se diga el nombre de pila del mayor de la muerte; y le dijo al autor del libro de crónicas "La ciudad que nos inventa", que era un hipócrita y miserable.

 

El señor diputado, está molesto porque el periodista ha exagerado según él, sobre las amenazas de muerte que hay contra su persona, y cree que además le ha de pagar una miseria al escolta. Héctor desempeña uno de los oficios más peligrosos del mundo, esfuerzo y vocación que no comprende en lo más mínimo este vividor, inserto en una vida regalada gracias al erario público y a sus piruetas para conseguir los votos de los incautos electores.

 

En esoterismo se habla de los diversos grados evolutivos de los seres humanos, y entre esos escalones se destaca por su atraso el que se refiere a los elementales. Estos son los que colindan muy de cerca con los animales, por su falta de raciocinio y carencia de sensibilidad. Este es el caso de Noroña, el que se desenmascara abiertamente por no tener conectada la lengua a su cerebro. Es calidad de los elementales.

 

Acaba de pasar el 3 de mayo, el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Héctor de Mauleón ha sido amenazado muchas veces de muerte. Ya van ocho periodistas asesinados durante el gobierno de López Obrados; con Peña Nieto fueron 47. No creo que hayan sido hipócritas y miserables, señor Noroña.

 

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