Raramuris y la 4T PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Javier Félix Muñoz   
Viernes, 09 de Agosto de 2019 08:42

Javier Félix Muñoz.

 

Por el bien de todos primero los pobres, es una de las consignas más mencionadas por Andrés Manuel en campaña y en la Presidencia de la República.

 

Por conducto de un amigo, Aldo Loya, del terrero Namiquipa, activista de morena y del sector campesino por muchos años, me entrevisté con una comisión de gobernadores indígenas raramuris, de los municipios de Guachochi y Bocoyna, me dieron copia de un acta de acuerdos de una asamblea efectuada el 16 de Julio en el Auditorio Seccional del Municipio de San Juanito, en la cual participaron los integrantes de la caravana de la marcha por el trabajo y la dignidad de los pueblos indígenas.

 

Esta asamblea contó con la presencia del Ing. Juan Carlos Loera de la Rosa, Delegado del Gobierno Federal en el Estado de Chihuahua, quien firmó 2 veces el acta de acuerdos que incluye 18 demandas, una como responsable de programas sociales federales en el estado y otra como gestor ante las dependencias correspondientes.

 

El primer punto de las peticiones de la Asamblea indígena es el relativo al programa sembrando vidas, este programa fue creado por Andrés Manuel, y es que yo sepa, el principal programa social destinado a actividades productivas de los indígenas y campesinos más pobres de México.

 

La secretaria responsable de este programa es la de Bienestar.

 

¿En qué consiste? Es la siembra en 18 estados del territorio nacional, incluyendo al Estado de Chihuahua, de 1 millón de hectáreas para plantar 133 millones de árboles frutales, maderables, asociados con cultivos tradicionales regionales, sea cacao y guanábanas en el sur o maíz y frijol y otros cultivos, para crear 400 mil empleos durante 6 años en 18 estados, es decir, un promedio de 22,220 empleos por Estado.

 

Con una inversión solo para este año 2019 de 24 mil millones de pesos, un promedio de 3 mil millones por estado, la fuente de este presupuesto: periódico el economista de Julio 15, 2019.

 

Por alguna razón que desconocemos, el estado de Chihuahua no fue incluido en el primer año 2019 de operación de este programa, sí está incluido a partir del 2020 hasta el 2024.

 

Cada integrante de este programa, tendrá derecho a recibir 5,000 pesos mensuales durante 6 años los 8 Estados que iniciaron este año, y 5 los que iniciaran el año que entra 2020.

 

Uno de los coordinadores rarámuri de esta caravana, Isidro Rodríguez Martínez, solicitó mediante oficio, a Fernando Tiscareño su intervención ante quien corresponda con el objeto de que en el programa nacional sembrando vidas, se adjudiquen al Estado de Chihuahua una superficie de 50 mil has., esta cifra es congruente con el monto nacional, ya que si dividimos 1 millón de has. entre 18 estados seleccionados para este programa, el resultado sería de 55 mil 500 has. por estado.

 

De acuerdo con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, en México, éste deberá remitirse por el Presidente de la República, Secretaria de Hacienda, a más tardar el 8 de septiembre de cada año, a la Cámara de Diputados, que tiene como facultad exclusiva aprobarlo a más tardar el 15 de noviembre y publicarse en el Diario Oficial de la Federación a más tardar 20 días naturales después de aprobado.

 

Esta noble causa, es una oportunidad para que los diferentes funcionarios federales, como el Delegado Federal Juan Carlos Loera y Diputados Federales y Senadores por el Edo. de Chihuahua, se unifiquen más allá de las diferencias partidarias o de grupos de interés, con el objeto de que los más pobres de los pobres, sean indígenas o campesinos, tengan acceso a este noble programa, sin burocracias y sin preferencias partidistas, como era la mala costumbre en los tiempos del PAN y del PRI.

 

Con todo lo bueno que es este programa, que indudablemente lo es, es insuficiente y en algún momento deberá ampliarse, la población indígena del Estado es de aproximadamente 120 mil, 95% rarámuris y el resto tepehuanos, guarojios y pimas, éstas últimas etnias, desgraciadamente en inminente peligro de extinción, por ser su población de unos cuantos miles.

 

Si el promedio de beneficiados por estado son 22 mil, quedaría fuera de este programa en Chihuahua más del 80% de la población indígena, sin contar la población de campesinos en extrema pobreza que existe en el Estado.

 

Estaría bien que el C. Gobernador del Estado Javier Corral se sumara a esta causa justa.

 

Como dijo Vicente Guerrero: “La patria es primero”.

 

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