No está siendo fácil establecer las reglas de la 4T de México PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Lunes, 28 de Octubre de 2019 13:07

Isaías Orozco Gómez.

 

No cesa la oposición al régimen del Presidente Andrés Manuel López Obrador, en su desatinado o desafortunado afán de obstruir el avance de los verdaderos cambios en beneficio –esencialmente– de las decenas de millones de pobres que habitan los Estados Unidos Mexicanos (EUM). Así se evidencia semana tras semana en los debates que se realizan en la Cámara de Senadores y en la Cámara de Diputados federales del Congreso de la Unión; y en la difusión de falacias, mentiras y desinformación en los diversos medios de información y comunicación, propiedad de empresarios afines a los otrora poderosos PRI, PAN y partidos compinches.

 

Siendo  realistas, objetivos o conscientes de la realidad en que nos hemos desenvuelto históricamente, dialécticamente, ese fue el pasado y es el presente y futuro de la inmensa mayoría de la sociedad humana, que milenariamente ha estado a la   búsqueda de mejores condiciones de vida. Claro está, que los poquísimos explotadores de la fuerza de trabajo de los hombres y mujeres de la ciudad y del campo, se opondrán permanentemente ¿e irracionalmente? a ese humano y muy justo anhelo de un verdadero bienestar para todos los pueblos del mundo sin distinción de “raza”, sexo, edad, creencias religiosas, ideas políticas o filosóficas, condiciones económica…

 

Retrospectivamente, ya en la Italia del Renacimiento a fines del S. XV, el florentino Nicolás Maquiavelo, en su clásica obra: “El Príncipe”, en el capítulo sexto (“De los principados nuevos que se adquieren con las armas propias y con virtud”) afirmaba: “Los que, por caminos semejantes a los de aquéllos, se convierten en príncipes y adquieren el principado con dificultades, pero se mantienen con facilidad. Las dificultades nacen en parte de las nuevas leyes y costumbres que se ven obligados a implantar para fundar el Estado y proveer su seguridad. A este respecto se debe considerar que no hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de manejar, que el introducir nuevas leyes. La causa de esta dificultad reside en que el innovador se transforma en enemigo de todos los que se beneficiaban con las viejas leyes […], y por otro, la incredulidad de los hombres, que nunca fían en las cosas nuevas hasta que ven sus frutos.”

 

Luego, ya en la época contemporánea, en el S. XX, más concretamente, a inicios de la década de los cuarenta del citado siglo, el psicoanalista Erich Fromm, sostuvo en su también clásica obra: “El miedo a la libertad”, lo siguiente:

[Que los dueños del capital] “Usaron de su poder y de su riqueza para exprimir hasta la última gota los placeres de la vida; pero, al hacerlo, debían emplear despiadadamente todos los medios, desde la tortura física hasta la manipulación psicológica, a fin de gobernar a las masas y vencer a los competidores en el seno de su misma clase. Todas las relaciones humanas fueron envenenadas por esta lucha cruel por la vida o por la muerte, PARA EL MANTENIMIENTO DEL PODER Y LA RIQUEZA. Loa solidaridad con los demás hombres –o, por lo menos, con los miembros de su propia clase– se vio reemplazada por una actitud cínica e indiferente.

 

A los otros individuos se les consideraba como “objetos” para ser usados o manipulados, o bien para ser destruidos sin piedad, si ello resultaba conveniente para la consecución de los propios fines. El individuo se halla absorbido por un egocentrismo apasionado, una voracidad insaciable de poder y riqueza.”

 

La corrupción, la impunidad, el enriquecimiento ilícito, muy explicable que imperó en México durante los sexenios de los gobiernos tecnócratas neoliberales y conservadores al servicio del imperio capitalista globalizador dirigido por el MB, el FMI, la OCDE, el BID… y cuyo adalid es el Pentágono, el gobierno de los USA; que tuvo su mayor impacto en la economía y  crecimiento y desarrollo de la población toda de los EUM, desde inicios de la década de los ochenta del siglo próximo pasado, hasta la fecha, en que gobernaron el PRI y el PAN; ni más ni menos, se ajusta a lo afirmado por Maquiavelo y Fromm.

 

Tanto los delincuentes de cuello blanco, como el crimen organizado y no organizado o desorganizado, los “líderes charros” del sindicalismo mexicano, las cúpulas de la partidocracia…, hicieron de las suyas.

 

De ahí que según se escucha, se ve y se observa, sin conectar la lengua al cerebro e imprudentemente, la oposición al régimen del presidente AMLO, penosamente o causando pena ajena, se está exhibiendo.