Tiempos inéditos PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Francisco Flores Legarda   
Sábado, 02 de Noviembre de 2019 18:25

Francisco Flores Aguirre.

 

“Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.” Alejandro Jodorowsky

Son tiempos inéditos de la comunicación gubernamental. La distancia entre la fuente presidencial y los medios es más directa, se han desazolvado los canales hechos de favores, de discrecionalidad, de presupuestos excedidos sin justificación y de un desperdicio para fines políticos, los del grupo político del sexenio pasado, por ejemplo. Ahora dicen los desplazados de la gracia del poder que el actual gobierno tiene deficiente comunicación. Vaya pues, si le ayudaron mucho a Peña Nieto y su candidato Meade con el subsidio canalizado a medios, publicaciones, columnistas. Ahora estamos ante una comunicación gubernamental diferente con un principio sencillo: que lo público sea cada vez más público.

El miércoles 30 de octubre se hizo la exposición de la relación de hechos de lo sucedido el 17 del mismo mes en Culiacán, Sinaloa. La abortada operación de detención de un hijo de Joaquín Guzmán Loera, la violenta reacción de células del cártel de Sinaloa y el enfriamiento de las hostilidades. Algo no visto al decir de muchos y que los medios no registraron con rotundidad en sus ocho columnas del día siguiente: SE EVITÓ LA GUERRA.

Conforme se desglosaba la información y uno iba contrastando con la información del jueves negro proporcionada el día de los hechos, se podía apreciar la línea invisible de separación entre el inicio de una escalada bélica y su contención. Se evitó un derramamiento de sangre mayúsculo en la capital de Sinaloa y prevaleció la frágil paz. Parecía que la comunicación había colmado el interés noticioso.

Para el día siguiente, jueves 31, de mañana abrió la sesión de preguntas y respuestas. Remitirse a lo ya expuesto sin saciar el apetito de algunos periodistas. Exigían más detalles ante un grave asunto de seguridad. Lo que querían era la “nota” para la estigmatización de x participante directo del operativo, cualquiera, querían ponerle nombre y apellido al causante del “error táctico”. Obtuvieron un sucedáneo y en ese momento se dramatizó la mañanera. Lo que terminó por molestar a los periodistas presentes y a los que participan en las redes fue la frase “Le muerden la mano a quien les quitó el bozal”, atribuida a Gustavo A. Madero y recordada en la conferencia por el presidente López Obrador. Presurosos, los periodistas se amarraron el sambenito al cuello y se autoflagelaron. No se preguntaron quién era el personaje aludido, de qué época y, sobre todo, a qué sucesos quedó asociado.

(Hay un libro publicado en 1914 -ya digitalizado por la Secretaría de Cultura y que también se puede conseguir físicamente en la Librería El Sótano. Una compilación de documentos, relatos, testimonios que giran alrededor del Golpe de Estado de Victoriano Huerta en febrero de 1913 y los meses posteriores de su corta dictadura. De cómo vino Huerta y cómo se fue … El antes, el día y el después del derrocamiento del presidente Francisco I. Madero).

También se dio, como resultado de la dramatización escenificada en la mañanera, una indignación por la revelación de un nombre que con tanta avidez se solicitaba. ¡Qué bárbaros! ¡Cómo hicieron público tal nombre! Lo ponen en riesgo a él y su familia. Era el contrataque al sambenito que les escoriaba y al cual se aferraban. La manera de voltear la tortilla.

Tanto revuelo amerita a plantear puntos para garantizar la información pública sin degradarla en amarillismo y linchamiento. Es verdad que durante este sexenio en curso en algunos medios se han dado vuelo por divulgar “noticias” sin verificar. Es verdad que esos medios se han ahorrado las disculpas por esos “equívocos”, sobre todo a sus audiencias. Es verdad que la autocontención no ha prevalecido en los medios asociados a grupos o intereses que no congenian con la 4T.

No olvidemos los momentos difíciles del gobierno democrático de Francisco I. Madero y por los que pasaron los movimientos sociales constructores de la democracia en México.

Salud y larga vida.

Profesor por Oposición de la Facultad de Derecho de la UACH.

@profesor_F