Imparable la hambruna, la desnutrición y la anemia en la sierra tarahumara y en otras partes del estado PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 15 de Diciembre de 2019 07:26

Isaías Orozco Gómez.

Conmueve el vuelo hacia la eternidad del respetable, valiente periodista y firme correligionario, Señor Gabriel Valencia.

         El miércoles 10 de este último mes del año 2019, leímos en las páginas de El Diario de Chihuahua, la entrevista que le hizo el reportero Bernardo Islas al gobernador rarámuri del poblado de Sisoguichi, Luis Carlos González Fierro, en relación al grave problema imparable del hambre entre los pobladores de la Sierra Tarahumara, la cual enfrentan hoy en día decenas de comunidades indígenas, constituyendo el detonante de diversas enfermedades  y muerte.

         Luis Carlos González Fierro le dijo al reportero de El Diario que “No se tiene comida, no hay apoyos, la gente se está muriendo de hambre y nadie se da cuenta, haciendo énfasis en que nadie habla de la desnutrición de los niños y adultos que fallecen y tienen que ser enterrados en sus localidades sin que nadie se dé cuenta de ello.

         Afirmando además, que “La autoridad no informa porque ni siquiera se entera, ya que por las zonas tan difíciles donde se vive no se da aviso de las muertes.”

         El reportero citado escribe que “según el entrevistado, hay una hambruna generalizada tanto en la zona montañosa como en la barranca y no es exclusiva de una región en particular; [que] además, los apoyos prometidos sólo llegan a quienes habitan en cabeceras municipales o poblados cercanos a los puntos donde se realizan las asambleas… A esto se suma la falta de fuentes de trabajo lo que coloca a la gente en una situación de emergencia ya que el 2019 ha sido otro año más en el que las cosechas no han sido buenas, de tal manera que PINOLE DE MASECA ES LO QUE ESTÁN COMIENDO.”

         En otra parte del reportaje, se menciona a la religiosa, madre Soledad Espino González, del internado de niños de Chinatú, ejido de Guadalupe y Calvo, quien aseguró que ya han muerto niños por desnutrición, pero no se reportan porque las familias no tienen ni para traérselos al doctor… que el problema se presenta en al menos 22 comunidades… refiriendo además que en estos poblados uno pasa y ve a niños desnutridos, descalzos, sin ropa.”

         Conmovedor el reportaje hecho por Bernardo Islas. Desde luego, porque se da cuenta, otra vez, de esa desgarradora situación  que ancestralmente  han venido soportando no solamente las cuatro etnias originarias del estado de Chihuahua; sino además, los mestizos que habitan las citadas regiones y que “sobreviven” en las colonias, barrios o zonas marginadas de las principales  cabeceras municipales de la entidad. HAMBRUNA que ocasiona además de la desnutrición: ANEMIA, TUBERCULOSIS, DIARREAS, trastornos o raquítico crecimiento y desarrollo de talla y peso; así como enfermedades de la piel.   

         Y pensar que desde inicios de la segunda mitad del S. XX la Organización Mundial de la Salud (OMS-ONU), la Organización Panamericana de la Salud  y la Secretaría de Salud de los EUM, hablaron de implementar estrategias alimentarias para  combatir la desnutrición infantil. Se habló de impulsar minutas o dietas básicas para la salud, que requieren alimentos nutritivos, adecuados, suficientes y accesibles para la familia. Específicamente, durante el sexenio de Ernesto Zedillo, se sustentó que el “atacar la desnutrición como fenómeno lacerante y espejo de la pobreza, es el objetivo de la política social del Gobierno de la República y aspiración de todos los mexicanos que dan sustento a la familia.

         Y ante esa desnutrición “crónica”, ante esa falta de ingresos económicos suficientes para asegurar una buena alimentación, que ha afectado y sigue afectando la salud física y mental de millones de niños y hasta de adultos mayores, irónicamente, sexenio tras sexenio, se  bombardea a los trabajadores urbanos y rurales, a los pobres del país, con llamados oficiales gubernamentales, para que se consuman frutas y legumbres, productos cárnicos y lácteos… Y los pobres de México, responden: ¿Con qué ojos divino tuerto?

         Apena que en momentos en que en nuestra ciudad-capital se está efectuando el Congreso Internacional de los Pueblos Originarios de América, organizado por el Consejo Supremo de la Tarahumara –centralmente–, se publique en los medios de información y comunicación que de acuerdo con la Dirección de Epidemiología de la Secretaría de  Salud Federal, HAY MÁS DE 3 MIL 800 CASOS DE DESNUTRICIÓN EN EL ESTADO DE CHIHUAHUA. Por desgracia, cifra muy discutible, pues seguramente, es mucho mayor la cantidad existente en el medio rural, urbano y semiurbano.

         No debe extrañarnos que la OCDE,  “siga reprobando” en las materias de mayor énfasis a los educandos de educación básica de todo el territorio nacional, mientras no nos acabemos de convencer que el crecimiento y desarrollo del niño está influido por una serie de factores relacionados con su nutrición y su salud. Que un niño crece al máximo  de su potencial genético si estas condiciones le son favorables, si se alimenta convenientemente y no se enferma en forma frecuente o severa.  

         “Ante este panorama, Carlos González Fierro, indicó que 15 gobernadores indígenas –incluido él– preparan una colecta para hacer frente  a la problemática de hambre y frío que viven sus coterráneos y que en días próximos darán a conocer”.

         Mientras tanto, sería una buena muestra de empatía y simpatía, de solidaridad humana, el que desde el Gobierno del Estado, los 67 ayuntamientos y el Congreso local, el dinero que van a gastar en sus acostumbradas posadas y cena navideña oficiales, lo destinen a proveer de despensas dignas, cobijas, chamarras, calzado… a nuestras etnias originarias y a todos aquellos chihuahuenses en condiciones precarias.

         Por supuesto, que todas aquellas personas de buena voluntad, invocando sus sentimientos y espíritu navideño, se les invita y reconocería el compartir algo de sus ingresos durante la colecta anunciada.