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Opinión - Devenir
Escrito por Gerardo Cortinas Murra   
Lunes, 23 de Diciembre de 2019 07:37

Gerardo Cortinas Mura.

Sin duda alguna, el calificativo más apropiado que podríamos endilgarle a la inmensa mayoría de los diputados que integran la actual Legislatura del Congreso del Estado, es el ser unos personajes el cínicos y desvergonzados. No hay semana que, ellos mismos, procuren reiterarlo ante la ciudadanía.

El caso más reciente: el pasado día 17 de diciembre, varios diputados presentaron una iniciativa de ley tendiente a crear una nueva Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado (LOPJ). Y cuatro días después (21 de diciembre), el Pleno aprobó -sin modificación alguna- el dictamen legislativo correspondiente.

En esta ocasión, por ser época navideña, en la que habremos de reflexionar respecto a lo que nos depara el 2020 (año pre-electoral), me limitaré a transcribir diversos párrafos que bien podrían ser parte de un discurso político (lleno de frases huecas e hipócritas); cuyos contenido, supuestamente, justifica la expedición de la nueva LOPJ; pero que, a pesar de ello, nos hará reír a carcajadas ya que exhiben las simplezas de nuestros diputados locales.

Claro está, que no se comparan con los albures de Chaf y Quelí, ni mucho menos a los disparates de Tres Patines en la ‘Tremenda Corte’; ¿Pero qué más podríamos pedirle a estos seudo-legisladores? Mientras tanto, evitemos hacer corajes con sus ocurrencias legislativas y vamos a reír un buen rato:

1. “…para construir un Estado de Derecho auténtico y efectivo, es necesario crear instituciones sólidas, eficaces y con un gran sentido humano, que permitan replantear el ejercicio de los asuntos públicos… se requiere que el marco institucional sea congruente con la realidad social de aquellas personas que acuden en busca de la protección de sus derechos fundamentales”.

2. “…diseñar una nueva manera de ejecutar las labores gubernamentales, dentro de las cuales se encuentra la impartición de justicia y fomentar que la ciudadanía cuente con los instrumentos para analizar el funcionamiento y los resultados en el desempeño de la función pública…”

3. “…dentro del Estado de Derecho, la función del poder judicial es clave, ya que los jueces y magistrados tienen a su cargo una serie de atribuciones fundamentales como aplicar e interpretar la ley, proteger a los ciudadanos contra los abusos de otras autoridades, garantizar el respeto de los derechos humanos, así como guardar la Constitución al ser su último y final intérprete”.

4. “…al limitar la atribución para designar a los funcionarios dependientes de las unidades orgánicas del Poder Judicial, se contribuirá a fortalecer el Estado de Derecho, conllevando así a un Gobierno con instituciones sólidas y aceptadas socialmente por sus ciudadanos, capaz de hacer frente a los retos de la vida pública”.

5. “Así pues, la integración de los organismos jurisdiccionales es un tema fundamental para contar con una adecuada aplicación de la ley por lo que los individuos que forman parte integrante de la judicatura deben cumplir con una serie de requisitos y pasar por estrictos filtros de selección…”

6. “…la presente iniciativa contempla como aspecto fundamental la eliminación de prácticas, no solo arcaicas sino también notoriamente nocivas para la administración de justicia, como lo constituye la concesión de puestos públicos por motivos de parentesco y no de mérito, o expresado en palabras claras, el nepotismo”.

Absurdo, que los diputados locales pretenden erradicar la prostitución de la justicia que prevalece en Chihuahua, con tan solo aprobar una nueva LOPJ. Totalmente reprochable.

Ya lo decía en el siglo pasado, el insigne penalista Don Raúl Carranca y Trujillo: “la política criminal (aplicable también a la impartición de justicia) ha vivido a la deriva, sin un plan reflexivo; leyes y medidas pragmáticas momentáneamente puestas en vigor y rectificadas a poco de ser aplicadas; constante hacer para deshacer… El Estado, así, se empeña en una labor de Sísifo, hacer hoy para deshacer mañana, que la sociedad no tiene por qué agradecer”.