Algunos aspectos positivos del quédate en casa y de la sana distancia PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 19 de Abril de 2020 12:55

Isaías Orozco Gómez.

 

Parece ser, que a estas alturas de la nefasta pandemia generada por el CORONAVIRUS (COVID-19), la inmensa mayoría de los mexicanos se han sensibilizado y han hecho conciencia, de la importancia que tiene el acatar las recomendaciones o disposiciones que conjuntamente han hecho las autoridades sanitarias tanto federales, como estatales y municipales; preeminentemente en lo que respecta a: QUÉDATE EN TU CASA y el RESPETAR LA SANA DISTANCIA.

Evidentemente, ese actuar individual y colectivo de quedarse en casa y respetar la sana distancia, por todos los miembros de la familia, por todas las personas que conformamos la población toda de los EUM, es prioritario para evitar el número de contagios del COVID-19 y reducir al máximo el número de casos infectados. Y, deseable por todos, que se logre la cura de quienes desventuradamente hayan adquirido el virus; o bien, sea mínimo el número de defunciones.

Claro está que aceptar y respetar las mencionadas disposiciones y recomendaciones del Estado mexicano, conlleva que en la vida cotidiana de los chihuahuenses, del resto de los habitantes del territorio nacional, de repente hayan tenido que dejar de realizar las actividades laborales  en sus respectivos centros de trabajo; y que los estudiantes y sus maestros hayan pasado de las clases presenciales (personalmente en persona) en sendas aulas, al estudio virtual o en línea, es decir, haciendo uso  de la Cibernética (computadora, celular, tableta…) para quienes afortunadamente tienen esos recursos, hoy por hoy, pedagógico-didácticos.  Aun cuando lamentablemente, algunos millones de hogares no cuentan con tales recursos.

No obstante, válgase aquello de que “no hay mal que por bien no venga” o “de los males el menor”. De tal manera, quizá usted, apreciable lector, pasadas ya algunas semanas del enclaustramiento o confinamiento hogareño, estará de acuerdo en que se han estado viviendo algunos aspectos positivos como los siguientes:

No, no se está encarcelado, ni siquiera forzado a permanecer en casa. Sin embargo, no se sienten las personas, las personitas (niñas, niños, hasta en lactancia) con plena libertad – ¡vamos, ni las mascotas!–.  Si con estos días de “encierro” y no estar cercano a toda la familia, a los amigos, algunos individuos ya se  sienten “aburridos”, “tensos”, “desesperados”… Entonces hay que pensar lo duro que ha de ser para quienes están purgando alguna pena en prisión, por lo que más vale ni por asomo pensar en llegar a formar parte de la delincuencia organizada, “suelta” o desorganizada.  

Precisamente aprovechando estos días de asueto, leemos nuevamente,  en la segunda parte de El Quijote,  capítulo 58, una más de las grandes lecciones  don Quijote: “La LIBERTAD, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor que puede venir a los hombres”.

Cómo no ver como positivo el que se esté viviendo el recogimiento de la familia, sobre todo en aquellos hogares en donde tiene que trabajar la madre y el padre. Por eso, hoy los vástagos están felices con el Quédate en tu Casa, no importa que no haya la movilidad espacial tanto escolar como del vecindario. Hay un re-encuentro entre padres e hijos.

Se extraña, y por ende se aprecia en su justa dimensión, la cercanía y el afecto, el cariño de los seres queridos más cercanos: padre, madre, hijos, nietos, bisnietos, abuelitos, bisabuelos. ¡Se confirmas la tradicional UNIDAD de la familia mexicana!

De todas maneras: ¡Ah, cómo hace falta que estén laborando normalmente los planteles educativos de todo el Sistema Educativo Nacional, desde el jardín de niños hasta el nivel medio superior y superior! Pues no pasaron ocho días de “quedarse en casa”, cuando “descubrimos” la imperiosa necesidad del nunca bien ponderado desempeño de los trabajadores de la educación, principalmente de los docentes al servicio del Estado, así como de las instituciones educativas del sector privado.

Asimismo, la  contingencia sanitaria,  ha dado lugar a lo que hace tiempo no se presentaba ni por la parte gubernamental, ni por la ciudadanía en general: el justo RECONOCIMIENTO al personal médico y de enfermería, a los paramédicos y demás trabajadores del sector salud (administrativos, afanadoras, operadores de las ambulancias…). Que por cierto, el régimen de la 4ª T, bien haría en BASIFICAR YA a los más de 80 mil trabajadores que tienen la seguridad del empleo. Hoy más que nunca, merecen eso y más: Ciudadano Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Por otra parte, las amas de casa, seguramente ya han evaluado, justipreciado material y moralmente la presencia y necesario servicio de las respetables y todavía poco remuneradas empleadas domésticas.

Para quienes cuentan con vehículo automotor, se ha logrado un ahorro en el gasto de las gasolinas, ya que los mismos permanecen guardados o estacionados por casi toda la semana. De igual manera, ha habido ahorro en los bolsillos de aquellos que acostumbran las reuniones diarias o periódicas con los amigos, en torno a un café, un frugal desayuno; la botana o comida en forma después del mediodía. O bien, el café o té de la tarde-noche.

Algo que es menester destacar como positivo del momento en referencia, es el hecho de que se ha logrado discernir, discriminar, diferenciar en la mayoría de los hogares que tienen acceso diario a los distintos medios de información y comunicación, entre lo que es la información verídica, bien intencionada, de  aquella falsa (new fake), mal intencionada, chayotera y hasta perversa, sino es que criminal.

Así pues, debemos seguir siendo POSITIVOS, OPTIMISTAS, PROPOSITIVOS, UNIDOS como mexicanos BIEN NACIDOS, en las BUENAS Y EN LAS MALAS. “SI AISLAMOS AL VIRUS, LO VENCEREMOS”.