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Opinión - Columnas
Escrito por Mauricio Islas   
Lunes, 03 de Agosto de 2020 14:39

Mauricio Islas.

 

Vivimos en un mundo material finito donde el progreso no debe ser ilimitado, sino sostenible. Cambios rápidos, exigencias elevadas, avances tecnológicos y crisis de estructuras  y de organizaciones  están generando  un desequilibrio en  el ecosistema  y el sufrimiento  en muchas personas. La crisis actual  es mucho más que una crisis económica y de estructuras, es una crisis provocada por el predominio de unos contravalores que nos han llevado a la destrucción, por lo que estamos obligados a buscar los mecanismos necesarios de corrección de la dirección y el sentido que están tomando nuestras vidas. Ahora, pues, es el mejor momento para reflexionar sobre dónde estamos, cómo hemos llegado hasta aquí y, lo más importante, dónde queremos ir.

 

Nos encontramos en medio de un posible cambio de modelo social, un cambio de paradigma. De todas formas, en estos momentos, en la sociedad conviven contravalores que pertenecen a una forma  de vivir,  como el egoísmo, la  inconsciencia,  la fragmentación, etc., valores que cristalizan en formas de ser y de tener que mantienen mucha relación con la soberbia, con unas rutinas y hábitos que han generado una destrucción de recursos, una falta de sensibilidad y compasión hacia la diversidad de seres humanos con quienes compartimos nuestro viaje vital. A la vez, experimentamos  profundos grandes  cambios, movimientos que, a pesar de que pueden pasar desapercibidos porque son intangibles, cada vez afloran en más personas.

 

Pensamientos, sueños, valores, emociones, deseos, ilusiones, conocimientos, experiencias, nos ofrecen la oportunidad de promover nuevas tendencias tanto en el orden  social  como  en  el  educativo. Apostamos  por  una  sociedad más  armónica,  equilibrada y evolucionada, caracterizada por valores como la inclusión, la sostenibilidad, la consciencia, la responsabilidad, la compasión, el bienestar integral, el desarrollo de todas las dimensiones de la persona tanto cognitivas, emocionales y volitivas.