Ciclo Escolar 2020-2021 PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 09 de Agosto de 2020 10:39

Isaías Orozco Gómez.

 

         Hay preocupación y ocupación en los padres de familia y entre un sector importante del magisterio, por los resultados que puedan obtenerse al término del ciclo escolar 2020-2021; dada la experiencia que acaba de tenerse con la puesta en marcha y “terminación” del ciclo escolar 2019-2020. Desde luego, son conscientes de la inesperada e indeseable contingencia de la pandemia del Coronavirus (Covid-19), que vino a trastornar  no solamente el desenvolvimiento cotidiano social,  económico, político y cultural en general. Sino hasta  el rubro de mayor atención constitucional, como lo es la educación.

         No obstante, el haber llevado el Proceso de Enseñanza-Aprendizaje (PEA) de manera “virtual”, utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) durante el segundo semestre del ciclo escolar 2019-2020, desafortunadamente, llevó a la conclusión de que fue un “rotundo fracaso”. Por supuesto, que los padres de familia convienen, en que eso se debió fundamentalmente a la falta de la presencia de las maestras y de los maestros, de los “profes” y “profas”, como todavía acostumbran llamar a sus docentes los  alumnos y  los propios colegas.

         Se comprende y entiende, que las “clases” no hayan sido presenciales, ‘personalmente en persona’ entre maestros y alumnos y viceversa, pues el ACUERDO 12/06/20 aplicado por la SEP en el semestre indicado, “…tiene por objeto regular acciones específicas y extraordinarias ante la emergencia sanitaria por causas de fuerza mayor relativas a la conclusión del ciclo escolar 2019-2020, así como para el inicio del ciclo escolar 2020-2021, y se encuentra sujeto en cuanto a su alcance y vigencia, a lo que indiquen las autoridades en materia de salud competentes…”

         En el ACUERSO número 14/07/20 publicado en edición vespertina en el Diario Oficial de la federación, el 3 de agosto de 2020, que establece las disposiciones o normatividad para echar a andar el ciclo escolar 2020-2021, en algunos párrafos de su CONSIDERANDO afirma: “…que los educandos son lo más valioso de la educación con pleno derecho a desarrollar sus potencialidades de forma activa, transformadora y autónoma [le faltó: y crítica], y como parte del proceso educativo, tienen derecho a recibir una educación de excelencia, así como a TENER UN DOCENTE frente a grupo que contribuya al logro de su aprendizaje y desarrollo integral, entre otros aspectos…

         [Que se] utilizará el avance de las tecnologías de la información y la comunicación, conocimiento y aprendizaje digital, con la finalidad de FORTALECER los modelos pedagógicos de enseñanza aprendizaje, la innovación educativa, el desarrollo de habilidades y saberes digitales de los educandos, además del establecimiento de programas de educación a distancia y semi presencial para cerrar loa brecha digital y las desigualdades en la población…

         “…que las escuelas podrán regresar a prestar sus servicios hasta en tanto la región en que se encuentren esté en SEMÁFORO VERDE.

         Y en el TÍTULO DOS del mismo ACUERDO referente a Preescolar, Primaria y Secundaria, en el párrafo DÉCIMO SEGUNDO establece: “En el marco de la nueva normalidad, priorizando el interés superior de niñas, niños y adolescentes. En el servicio educativo del ciclo escolar 2020-2021 se brindará utilizando fundamentalmente la TELEVISIÓN, con el apoyo también del avance de las tecnologías de la información, comunicación, conocimiento y aprendizaje digital a que se refiere el artículo 84 de la Ley General de Educación, lo que permitirá dar cabal cumplimiento a los planes y programas de estudios… El inicio de dicho ciclo escolar será el 24 de agosto de 2020…

         Casi al concluir el párrafo décimo segundo, la SEP indica que “Cuando en función del semáforo epidemiológico en VERDE y de las indicaciones de las autoridades sanitarias, se reanudarán las CLASES PRESENCIALES en las escuelas, se llevará a cabo una etapa de valoración diagnóstica, y de trabajo docente para resarcir rezagos e insuficiencias en el aprendizaje”.

         Ante esta realidad del Sistema Educativo Nacional, específicamente del nivel básico, dialogué y consulté a un estimado y talentoso maestro-docente en servicio-activo con casi seis lustros de desempeño, con estudios de postgrado auténticos, no patitos. Pero ante todo, con verdadera vocación ante los grupos escolares incluyendo el nivel superior, con evidente AMOR PEDAGÓGICO, sobre el presente asunto, y tuvo la amabilidad de opinar sobre el “Ciclo escolar 2020-2021 ‘Aprende en Casa 2.0’ Acuerdo 14/07/20”, de la siguiente manera:

         VENTAJAS.- *Modelo “híbrido” previene un rebrote en la población, evitando que se regrese a clases presenciales y se cancele esta modalidad creando la percepción de un fracaso de estrategia. *Se mejora el alcance al integrarse de manera formal la televisión, radio y plataformas digitales. *El padre de familia interactúa directamente en el proceso educativo, retoma el interés por los aprendizajes de sus hijos (sólo en algunos casos). *¿Quiénes van a trabajar los contenidos en los medios de difusión masiva serán docentes (personas que sí están frente al grupo)? *Se reforzarán aprendizajes previos, del 24 de agosto al 11 de septiembre. *Este programa sí se basa en aprendizajes esperados, no es una mera medida emergente como la anterior. *Se programa una etapa de valoración diagnóstica al retomar clases presenciales para resarcir rezagos. *El docente tendrá que reforzar los trabajos realizados por los diferentes medios con estrategias propias.

         DESVENTAJAS.- *El secretario de educación (SEP) no es preciso en las funciones que van a realizar los docentes en este modelo “híbrido”. *Capacitación deficiente en herramientas digitales (TIC-Cibernética) a docentes. *Alumnos con bajo o nulo manejo de software educativo (sin experiencias educativas previas). *El alumno transformó su responsabilidad estudiantil por considerar que se tiene la obligación por parte de la escuela de promoverlo. *La experiencia educativa será diferida o en desventaja en alumnos sin acceso a medios electrónicos en general, quienes sólo trabajarán en cuadernillos y/o libros de texto, cuyo desempeño no podrá ser evaluado    en tiempo y forma, por las mismas restricciones impuestas por las autoridades de salud. *El padre y la madre, la familia, salen de su área de confort al tener que llevar a cabo la supervisión de sus hijos en los quehaceres escolares. *Se da un verdadero estrés y malestar por los padres de familia, debido a las tareas escolares que realizan sus vástagos. *El docente sólo dará seguimiento del alumno, no va a “impartir” clases. *Cada clase tendrá una duración de 25 minutos. *Se abre ante la escuela, de manera sobresaliente las múltiples necesidades de las familias; es decir, se identifican los problemas económicos, emocionales, que se viven en los hogares de nuestros alumnos. *¿Cuántos miles de chihuahuenses o millones de mexicanos carecen de televisión, computadora, teléfono fijo y móvil, vamos, de energía eléctrica en sus colonias, barrios o comunidad y, por ende, en sus casas?

         Por todo lo anterior, seguimos muy convencidos de que históricamente,  la maestra, el maestro, el “profe”, la “profa”, el DOCENTE, así como el libro en físico, o escrito en papel, son INSUSTITUIBLES. 

         Asimismo, es menester sostener, que las TIC, las mass media, la Cibernética deben ser de mayor interés educativo, mientras se aprovechen sus potencialidades y se EVITE USARLAS COMO LA SALVACIÓN de una EDUCACIÓN que está en crisis debido a muchos factores, como el caso concreto del momento de contingencia sanitaria nacional y mundial.