Los medios no dicen la verdad, los medios venden PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Mario Alfredo González Rojas   
Lunes, 31 de Agosto de 2020 20:57

Mario Alfredo González Rojas.

 

LOS MEDIOS NO DICEN LA VERDAD, LOS MEDIOS VENDEN, ese es su objetivo, por eso existen. Los medios de  comunicación que son veraces, como son comerciales, son muy contados. Quién sabe por qué razón, así como nos sucede con las obras de teatro o el cine, se nos olvida que es una trama para entretenernos y tomamos muy en serio los sucesos. Y quedamos impresionados por lo que se narra, y hasta agarramos partido en favor de alguien: nos evadimos fácilmente de la realidad en media o una hora.

Volviendo a los medios, para no salirnos también del propósito del tema, sucede que los estos, llámense televisión, periódicos, Internet agarran un asunto y no lo dejan por varios días, meses, pues por la sencilla razón de que se les acaba el material. Por ejemplo, estos días ya no sueltan el caso de la consulta al pueblo, para ver si se enjuicia o no a los ex presidentes de la república. Sabido es así, de un plumazo, que el pueblo no tiene que ver absolutamente nada con la investigación y condena a ningún delincuente, que eso es cosa de la fiscalía y los jueces; aquella investiga y estos analizan y proceden en consecuencia para emitir su veredicto.

Un medio de comunicación, tiene que obtener el parecer de la gente que sabe de estos asuntos de la ley, para darlo a conocer a su público, y también debe externar su conclusión de temas tan claros y hasta banales, como el de la consulta que menciona y menciona el presidente en su afán de quedar como un respetuoso del pueblo, como muy atento a servir a su pueblo y a los pobres sobre todo, todas esas cosas que pregona sin ton ni son.

Hace días en el programa de José Cárdenas en Tele formula, habló María Amparo Casar y dejó muy en claro, que el caso de los ex presidentes pertenece a la fiscalía y a los jueces; otro día José Antonio Cosío, ex ministro de la Suprema Corte, dijo  lo mismo; y otro día, Salvador Elizondo remató con lo mismo, pero en todas esas ocasiones Cárdenas volvía y volvía al tema, como si no hubieran manifestado nada estos tres conocedores del Derecho.

¿Y se acuerda usted del caso Bonilla, sí, ese del cuate del presidente que es gobernador de Baja California, el que quiso extender de dos a cinco años su administración y se valió para ello de diputados corruptos, de esos que abundan por todas partes como las moscas, y que hasta por cierto en reconocimiento histórico por sus grandes servicios a la sociedad, ya se pueden reelegir? Pues el caso Bonilla, tan nítido y transparente como el sol de verano, duró como un año en los medios, siendo que igual que el del juicio a los ex presidentes, también de un soberano plumazo se podía dilucidar; hubo de litigarse y litigarse por los medios, como si fuera el más complicado de los problemas filosóficos o de las ecuaciones inimaginables. Nada más hubiese bastado con informar, que a los gobernantes se les elige en las urnas, y no en sesiones marrulleras de diputados y PUNTO.

Así podríamos enumerar casos y casos sobre todo de la política, en que siguen por días y por noches en las planas y en las pantallas de los medios, que son tan corruptos como los propios personajes que aparecen en las tramas, porque quien oculta la verdad es también un corrupto y allí le toca su rol a los medios.

Ahora, que si nosotros necesitamos como los medios de comunicación comerciales, tener de qué hablar, que no se nos acabe el esquema, el programa, está bien, hay que seguirles el juego y hacernos los pendejos, como que el argumento está muy interesante. Así al cabo transcurre la vida, entre juego y juego y la verdad nunca sale a relucir o ya muy tarde, pero nos entretuvimos haciéndole al cuento.

Pocos medios como Devenir, buscan aclarar las cosas y no hacerle al "ensarapado", como que el argumento está muy complicado y mientras, se vende el espacio a los incautos. De  esta forma se comportan los medios en su afán de vender, sin importarles lo más mínimo la verdad, para felicidad además, en tratándose de política, de los súper corruptos gobernantes.

Lo de El Quijote de la Mancha, del idealismo, del amor a la verdad, simplemente no va con los medios de comunicación social.