Vender, siempre vender: la cruda realidad PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por mario   
Lunes, 07 de Septiembre de 2020 15:40

Mario Alfredo González Rojas.

Para que no quede duda, ya que estamos en un mundo donde cuando se lee, por estar con la mente en varias partes, algo se pierde, quiero insistir en la postura de muchos medios de comunicación social, como lo expresé en artículo anterior, de que además de su lucha por entretener con el mismo tema por días y semanas y hasta meses, existe el interés por vender protección al gobierno, ocultando o  diciendo lo que este quiere.

Y en toda ocasión prevalece el interés superior, de no dejar al cliente, que es el que recibe la noticia. ¿Y cómo se ocupa la atención del público? Desafortunadamente a base de notas exageradas y confusas, para que no se aclare pronto el quid, o sea el punto más importante de una cosa. Y así tenemos a muchos, yendo de aquí para allá y acullá, a veces intrigados, otras no tanto, tras la noticia, con la interrogante a flor de piel; y otras, sin ningún interés (como público cautivo) de desentrañar el misterio, pero vigilantes en plan de autómatas.

El amarillismo en todo su esplendor, es lo que "da de comer" a muchos dueños de medios y  sus reporteros y comentaristas. Ya lo dijo Javier Marías, el articulista y escritor de origen español, el amarillismo histérico y sádico es la tónica de siempre

Decía don Javier, que con relación a la pandemia, en España se busca exagerar por los medios, lo catastrófico que ha resultado, y en ese afán se esmeran éstos por la búsqueda de cifras alarmantes. En México también atraen esos datos terroristas al público, pero hay medios, que al revés, se esmeran por tapar la clara realidad, apabullante de números, porque esa posición es la que conviene al gobierno, el que comenzó tarde a combatir la epidemia y con carencia de los recursos necesarios. En esta circunstancia, andamos ya cerca de los 70 mil muertos, y pasamos las mil 400 defunciones de personal médico, que atiende la lucha contra el virus.

Tercer lugar de muertes en el mundo en el primer caso, y primero en lo relativo al personal de salud. Y en este juego de esconder, de ocultar la realidad estamos en las manos de los medios, que son nuestro conducto con la verdad y con la mentira. Recordábamos un amigo escritor y el que os habla, la entrega periódica de revistas hace años, en que a base de episodios se desenredaba la trama. Las muchachas leían "Lágrimas, risas y amor" (que publicó Yesenia, Rubí), El Pepín. Otras. Se mantenía la expectación. Es el mismo caso de las radio novelas, las tele novelas, etc.

La persona que no suelta de un jalón lo que es su vida, mantiene la atención despierta de los otros. Ser un libro abierto, como que no atrae mucho a los demás. Somos presas del misterio, de algo escondido y mientras no se descubra, estaremos a la expectativa. Ir de sorpresa en sorpresa es la cuestión, aunque haya aprovechados de este rasgo de la naturaleza humana. Un día me platicó un reportero de El Heraldo de Chihuahua, que su director lo envió a Ciudad Juárez a entrevistar a Juan Gabriel, sobre la crítica que recaía sobre él porque no daba el sustento a uno de sus hijos, ante la queja de su supuesta madre. Fue a Juárez y regresó con las manos vacías. Su jefe le inquirió sobre el tema, y apenado éste la contó que no se dejaba ver el cantante. Asunto arreglado le contestó el superior: Pon que Juan Gabriel se esconde, y le agregas algo de su carrera, canciones, "un refrito".

La nota apareció con letras rojas, a ocho columnas  en el periódico de la tarde. ¿Cuál es el problema? En síntesis, hay que arreglárselas para vender, y en esa tesitura, todo cabe. La clave es saber vender, tiene su chiste. Si no ha leído usted el libro "Memorias de un vendedor ejecutivo", del español José de Lugo, consígalo. Es una gran obra, de tono pícaro y erótico, con escenas en verdad risibles a la vez que narradas con buen estilo, hasta poético a veces; nos transmite la enseñanza de que todos somos unos vendedores. Queremos ser aceptados por los demás, en un trabajo, por un grupo, y para ello "nos esforzamos por parecer inteligentes, capaces, simpáticos, lo mejor".

Nos vendemos...