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Opinión - Columnas
Escrito por Fray Fernando   
Miércoles, 09 de Septiembre de 2020 14:32

Fray Fernando.

 

Candidatos del Pueblo

 

Previo a que sus candidatos aparecieran en las boletas electorales algunas entidades políticas llamaron a sus correligionarios y simpatizantes a manifestarse por la abstención electoral. Así lo hizo el Partido Comunista Mexicano (PCM) y el Comité de Defensa Popular (CDP) al llamar a no votar bajo consignas como: “Las votaciones son ilusiones”, “El pueblo no votará por sus verdugos” y la famosa: “No votes, lucha Villa”- se referían a la colonia Francisco Villa-.

 

Con el tiempo los vientos políticos cambiaron de dirección y en el caso del CDP, este para 1988 decidió votar ahora bajo la premisa: “Todo el poder para el pueblo”. La primera experiencia electoral se llevó a cabo bajo el auspicio del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) con un reto a cubrir en el corto plazo: conseguir candidatos para las presidencias municipales y diputaciones locales y federales.

 

¿De dónde surgieron los candidatos? Bueno, las bases del CDP eran miles y miles de colonos quienes a base de invasiones consiguieron lotes para construir sus viviendas en medio de carestías y bajísimos salarios. Estos obreros, campesinos emigrados y trabajadores informales de pronto se vieron como candidatos “electos democráticamente” e incluso se plasmó su foto en un poster que incluía las siglas CDP-PRT bajo el encabezado: “Candidato del Pueblo”. Eran líderes naturales que surgían en las colonias caracterizados por su participación en el Movimiento Urbano Popular.

 

Las candidaturas para la capital y ciudad Juárez no representaron problema por tener en estas ciudades el CDP fuerte presencia. No fue así para otros municipios en donde la organización no pintaba e incluso ni se le conocía. El problema se solucionó buscando personas que habían emigrado desde muchos municipios y que ahora vivían en la ciudad de Chihuahua. Así estos candidatos regresaron a sus pueblos de origen con sus posters, sin viáticos, sin grandes apoyos pero emocionados cuando su foto aparecía en los espacios públicos de sus lugares de origen.

 

La nueva situación para quienes en el pasado reciente llamaban a no votar resultó contradictoria y de hecho requiere una investigación especial. Aquí me concreto a narrar el ánimo que mostraron los abanderados lo que motivó a trasladarse en compañía de voluntario a sus pueblos en muebles viejos, camión de pasajeros y hasta en aventón a pegar su estampado “Candidato del Pueblo”.

 

Les guiaba todavía un poco la consigna de “La Revolución Proletaria”, pero también cierta condición humana en la que estaban presentes el ego, el servicio y la envidia.

 

Un ejemplo se dio con el candidato a la presidencia de Coyame del Sotol y su suplente. Resulta que el aspirante titular mandó enmarcar varios posters. Colocó uno en la sala de su casa, otro en el salón de asambleas, unos más en las tiendas del barrio y se llevó al pueblo otro que no soltaba para nada, deteniéndose continuamente para observar su figura plasmada en el afiche.

 

El suplente le dijo:

 

Oye, te ves todo el día ¿No te cansas?

No es cierto, me veo de vez en cuando para acordarme del compromiso revolucionario con mi pueblo- contestó.

Nada de eso, que revolucionario ni que nada. Yo sé porque te ves tantas veces-.

¿Por qué? – dijo el candidato.

Ah, porque cada vez que te observas te preguntas: “Híjole, como puede caber tanta belleza en tan poco espacio”-

 

Al final la aventura política arrojó al CDP a integrarse políticamente a las elecciones, primero como partido político estatal y luego a nivel nacional con el Partido del Trabajo.

 

¡Ah y también a que Rubén Aguilar Jimenez consiguiera su primera diputación federal por la vía plurinominal!

 

PARA CURÁRSELA: Recomiendo leer la novela “Todos los hombres del rey” de Robert Penn Warren, libro que destaca desde el marco de la política, la naturaleza humana, el poder, la corrupción, el idealismo, el amor y la traición. Especialmente explora la naturaleza de la corrupción de un modo que hoy sigue siendo importante y de actualidad. Igual pueden ver la película en dos versiones: una caracterizada por Broderick Crawford (3 premios Oscar) y otra por Sean Penn.