De adicto a ADICTO. Desesperada por mi hijo PDF Imprimir E-mail
Noticias - Chihuahua
Escrito por Ernesto Salayandia   
Lunes, 14 de Septiembre de 2020 19:43

Ernesto Salayandía García.

Mi hijo tiene problemas…no sé qué le pasa y como ayudarlo

Presento algunos párrafos del blog de Animaría, madre de un joven víctima de las garras del fentanyllo, que es una droga sumamente agresiva y potente, 50 0 100 veces más que la heroína o la morfina, mortal y sumamente peligrosa,  por desgracia, su uso, está de moda, matando, exterminado seres inocentes como Chente, el hijo de Animaría, ella, a pesar de su dolor e irreparable pérdida, desea servir, orientando, informando y despertando conciencia a las familias de los adictos a esta y otras sustancias mortales, tristemente, ante una cruda realidad, donde estamos con los brazos cruzados y con los ojos vendados, inútilmente, sin una estrategia profesional y real a nivel nacional, sin un criterio cierto respecto a las tendencias adictivas y a las conductas toxicas, no tenemos un espíritu de prevención, a pesar de que detrás de las drogas, están la mayoría de los hechos delictivos, a pesar de que niños, inocentes como Chente, mueren a consecuencia de tantos intereses mezquinos y corrupción, e ignorancia, que hay en el narcotráfico, lo más saludable, es que tapemos el pozo antes de que el niño se ahogue, hagamos algo por corregir esas conductas toxicas y esas tendencias destructivas que un adicto elije, evitemos que este pantano de arenas movedizas se siga tragando a niños y jóvenes que entrando, no salen del pantano. Los jóvenes, muchos de ellos han recibo sus mil 500 pesos de becas de AMLO, pero sabes en que gastaron ese apoyo económico? No hay datos precisos, ni criterios amplios, sobre el México en llamas que vivimos  causado por las drogas por las conductas toxicas, mientras el CONADIC, engalana su frace hueca.- Juntos por la paz.- ¿? CONADIC, es un gran elefante blanco.

¡Ayúdame Dios mío! ¿Dónde está mi Chente?

Chente lleva desaparecido cuatro días. Estoy desesperada, pero estoy tratando de mantener la calma y la confianza en Dios. El día que íbamos a llevar a Chente al centro de rehabilitación, me levanté muy temprano para preparar el desayuno y despertar a Chente, pues teníamos que llegar al centro a las 9 de la mañana a registrarlo. Cuando fui a despertarlo, Chente no estaba en su cuarto. Sentí que se me salía el corazón del pecho. Su maleta estaba a medio empacar y su cama sin hacer. No sé a qué hora se fue, ni por donde se salió pues no escuche nada. Inmediatamente corrí a despertar a mi esposo, pues Chente no contestaba su teléfono. José Manuel se levantó al oírme, entró al cuarto y me abrazó. Mi esposo salió en el coche a buscar a Chente. Estuvo manejando todo el día sin encontrarlo, mientras yo les hablé a todos sus amigos para ver si alguien había oído de él. ¡Qué horror! No lo puedo creer. La policía lo está buscando desde hace cuatro días y nosotros contratamos a un investigador privado para que nos ayude a encontrarlo. Solo le pido a Dios lo encontremos lo antes posible. Les pido de todo corazón recen por nosotros.

En duelo

Estos meses han sido increíblemente difíciles para mí y para mi familia. No pasa un día sin que me cuestione o me culpe por la muerte de mi Chente. Estos momentos son especialmente difíciles pues el último año tiene tantas discusiones con mi Chente y ahora cuando me acuerdo me siento morir. Sé que tengo que seguir adelante, aunque a veces no se ni de dónde sacar fuerzas. Le pido a Dios me ayude y me dé la fortaleza de la fe para poder sobrellevar esto. Sé que el sentimiento de culpa no me deja salir adelante, y trato afanosamente de perdonarme. Estoy aprendiendo mucho sobre la adición y ahora entiendo que es una enfermedad y sé que hice lo más que pude para ayudar a Chente. Siento no me haya dado cuenta antes de que mi hijo estaba usando drogas. ! Dios mío ayúdame y dame fe! Estoy trabajando con una tanatología que me ayuda a manejar mis emociones. Lo único que sé es que quiero honrar la memoria de mi hijo y por eso quiero compartir mi historia y ayudar a entender a otros padres que como yo hayan pasado por esto, o estén pasando este dolor tan grande. Chente mi adorado hijo, te llevo en mi alma cada día, y no haya un momento del día que no te piense y desee abrazarte y decirte que todo va a estar bien y que te amo profundamente. Descansa en paz queridísimo mío. Yo prometo luchar para que otros no tengan tu misma suerte...- Animaría.-

Sin rumbo

Hace apenas dos meses y medio que murió mi Chente, pero a mí me parece que fue solo ayer. Estoy adolorida y aunque me abandono en las manos de Dios y le pido ayuda no puedo dejar de pensar en mi Chente. No dejo de pensar que si me hubiera dado cuenta antes, o si hubiera hecho algo diferente él estaría aun aquí con migo. Sé que no importa lo que yo haga, el no regresara más, pero sé que a lo mejor mi historia le podría ayudar a otros padres a ayudar a sus hijos. Mi hijo amado, te tengo siente presente y tu ausencia me duele cada día. Como podemos quedarnos cruzados de brazos viendo que nuestro México se vuelca cada día más violento y que las drogas que supuestamente salen de este país, también se quedan y están matando a nuestros hijos. Estoy entumecida de dolor, y por momentos, aunque una pequeña voz en mi me recuerda que Dios tiene un camino para cada uno de sus hijos, me siento sola, enojada con el mundo, con los carteles, los narco traficantes, con el gobierno de México que parece no hacer nada por combatir la drogadicción en este país, y con Dios mismo. Perdóname Dios mío, pero te he pedido tanto y con tanta fe, que no puedo entender por qué no has venido en mi ayuda y la de mi hijo Chente. He dedicado mi vida a mis hijos y esposo, te he sido fiel y devota, ¿Por qué te llevaste a Chente tan pronto? ¿Cómo quisiera entender por qué? ¡Ayúdame a poder seguir con mis responsabilidades para con José Manuel y mi esposo! Lo único que quiero es dormir y nunca más volver a despertar. No quiero sentir este gran dolor desgarrador. La casa está vacía, fría, la ausencia de Chente se siente por todas partes. Tuve que cerrar la puerta de su cuarto pues no aguanto ver su cama vacía. A veces me siento ausente, entumecida por el dolor, como si no estuviera realmente presente en mi casa. No tengo ganas de pararme de mi cama, no tengo ganas de hablar o comer. Me cuesta conciliar el sueño y cuando me acuesto, quisiera dormirme y no despertar jamás. Pero sé que tengo que salir adelante pues José Manuel y mi esposo también están sufriendo en estos momentos y no los puedo dejar solos. Sé que nunca será todo como antes. No hay respuestas, solo silencio y dolor. Que daría yo por tener a mi hijo conmigo nuevamente, por verlo una vez más. Me pregunto constantemente si pude haber hecho algo diferente para prevenir su muerte. Siento que le fallé como madre. ¡Vicente, hijo mío, por favor perdóname! Perdóname por mis defectos, mis enojos, mis gritos, mi exasperación de estos últimos meses. Donde quiera que estés, recibe mi amor absoluto y permanente. No pasará un día sin que te piense. Lo único que puedo hacer es rezar y tratar de dedicar mi vida a no permitir que nada así le suceda a José Manuel, o alguien más si yo puedo evitarlo. Te quiero hijo mío. Descansa en paz.

¿Qué es el fentanilo?

El fentanilo es un fuerte opioide sintético similar a la morfina, pero entre 50 y 100 veces más potente.1, 2 es un fármaco recetado,  que a veces también se usa en forma ilegal. Al igual que la morfina, por lo general se receta a pacientes con dolores intensos, especialmente después de una operación quirúrgica.3 a veces también se usa para tratar a pacientes que sufren de dolor crónico y presentan tolerancia física a otros opioides.4 La tolerancia ocurre cuando se necesita consumir cada vez mayor cantidad de una droga o consumirla con mayor frecuencia para lograr el efecto deseado. En su modalidad recetada, el fontanillo se conoce como Actiq®, Duragesic® y Sublimaze®. Los nombres comunes del fentanilo ilegal incluyen Apache, China Girl, China White, Dance Fever, Friend, Goodfellas, Jackpot, Murder 8, y Tango & Cash. En la actualidad los opioides sintéticos —incluido el fentanilo— son las drogas más comúnmente asociadas con las muertes por sobredosis en Estados Unidos. En 2017, el fentanilo fue parte del 59.8 % de las muertes. Los opioides son una clase de drogas que se encuentran en forma natural en la planta de amapola o adormidera. Algunos opioides se elaboran directamente de la planta, mientras que otros —como el fentanilo— se crean en laboratorios, donde los científicos utilizan la misma estructura química para fabricar opioides sintéticos racionadas con opioides, comparado con el 14.3 % en 2010.

¿Cómo se consume el fentanilo?

Cuando lo receta un médico, el fentanilo se puede administrar en forma inyectable, en forma de un parche que se coloca sobre la piel o en forma de pastillas que el paciente disuelve en la boca como si fueran pastillas para la tos.

El fentanilo que se consume ilegalmente y que está asociado con más frecuencia con las sobredosis recientes se fabrica en laboratorios. Este fentanilo sintético se vende ilegalmente en forma de polvo, vertido en gotas sobre papel secante, en envases de gotas para los ojos o rociadores nasales o en pastillas parecidas a las de otros opioides recetados. Algunos comerciantes de drogas mezclan el fentanilo con otras drogas como heroína, cocaína, metanfetamina y MDMA. Lo hacen porque una cantidad muy pequeña de fentanilo causa un colocón o high, lo que lo convierte en una opción más económica. Esto es especialmente riesgoso cuando las personas que consumen drogas no saben que la sustancia que están consumiendo puede contener fentanilo como un agregado de poco costo, pero peligroso. Tal vez consuman opioides más fuertes de lo que el organismo está acostumbrado a consumir y podrían tener mayor probabilidad de sufrir una sobredosis.

¿Qué efecto tiene el fentanilo en el cerebro?

Al igual que la heroína, la morfina y otras drogas opioides, el fentanilo actúa uniéndose a los receptores opioides que se encuentran en áreas del cerebro que controlan el dolor y las emociones. Después de consumir opioides muchas veces, el cerebro se adapta a la droga y su sensibilidad disminuye, lo que hace que resulte difícil sentir placer con otra cosa que no sea la droga. Cuando una persona se vuelve adicta, la búsqueda y el consumo de la droga se apoderan de su vida. Los efectos del fentanilo incluyen: felicidad extrema, aletargamiento, náuseas, confusión,estreñimiento, sedación, problemas para respirar, pérdida del conocimiento

¿Es posible sufrir una sobredosis de fentanilo?

Sí, es posible sufrir una sobredosis de fentanilo. La sobredosis ocurre cuando una droga causa efectos secundarios graves y síntomas que ponen en peligro la vida. Cuando se produce una sobredosis de fentanilo, la respiración se puede hacer muy lenta o detenerse por completo. Esto puede reducir la cantidad de oxígeno que llega al cerebro, lo que se conoce como hipoxia. La hipoxia puede llevar a un estado de coma y causar daños permanentes en el cerebro; también puede causar la muerte.

¿Cómo se trata una sobredosis de fentanilo?

Como se mencionó anteriormente, muchos comerciantes de drogas mezclan el fentanilo, que es más económico, con otras drogas como heroína, cocaína, MDMA y metanfetamina para aumentar sus ganancias, por lo que con frecuencia es difícil saber cuál de las drogas causó la sobredosis. La naloxona es un medicamento que puede servir para contrarrestar una sobredosis de fentanilo si se administra inmediatamente. Este fármaco se adhiere con rapidez a los receptores opioides y bloquea los efectos de las drogas opioides. Pero el fentanilo es más potente que otros opioides, como la morfina, por ejemplo, y puede requerir varias dosis de naloxona. Por este motivo, si usted sospecha que alguien ha sufrido una sobredosis, lo más importante es llamar al 911 para que la persona pueda recibir atención médica inmediata. Una vez en el lugar, los paramédicos administrarán naloxona al paciente si sospechan que consumió alguna droga opioide. Toda persona que recibe naloxona debe ser vigilada durante dos horas después de recibir la última dosis de naloxona para asegurarse de que su respiración no se vuelve lenta o se detiene. En algunos estados se han aprobado leyes que permiten que los farmacéuticos vendan naloxona sin una receta personal. Eso permite que los familiares, amigos u otros miembros de la comunidad usen el autoinyector o el vaporizador nasal de naloxona para salvar a alguien que ha sufrido una sobredosis. Las personas que corren riesgo de sufrir una sobredosis de opioides —o quienes conocen a alguien que tiene ese riesgo— pueden aprender a administrar naloxona y llevar el medicamento consigo en caso de emergencia.

¿El consumo de fentanilo puede llevar a la adicción?

Sí. El fentanilo es adictivo por su potencia. Una persona que toma fentanilo tal como se lo indicó el médico puede crear dependencia, que se evidencia en los síntomas de abstinencia cuando deja de tomar el medicamento. Es posible ser dependiente de una droga sin ser adicto, pero la dependencia a veces conduce a la adicción. La adicción es la forma más grave del trastorno por consumo de drogas. Este trastorno se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de la droga, algo que puede ser difícil de controlar a pesar de las consecuencias perjudiciales que acarrea. Cuando una persona es drogadicta, continúa drogándose aun cuando el hacerlo le crea problemas de salud o problemas en el trabajo, la escuela o el hogar. El trastorno por consumo de drogas puede variar en intensidad, desde leve hasta grave. Las personas adictas al fentanilo que dejan de consumirlo pueden experimentar varios síntomas de abstinencia que a veces comienzan apenas unas pocas horas después de haber consumido la droga por última vez. Estos síntomas incluyen:dolores en músculos y huesos, problemas para dormir, diarrea y vómitos, escalofríos con "piel de gallina", movimientos incontrolables de las piernas, deseos intensos de consumir la droga.- Visita todos los lunes.- Diálogos al Desnudo en Facebook, 6 de la tarde tiempo de Chihuahua, https://www.facebook.com/DialogosAlDesnudo/videos/2823221867913592 Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla 514 246 85 29