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Opinión - Carlos Jaramillo Vela
Escrito por Carlos Jaramillo Vela   
Sábado, 10 de Octubre de 2020 05:11

Carlos Jaramillo Vela.

 

Carta de Fernando Baeza a AMLO: calidad literaria y diplomática. Caso Flores en Delicias: ante la abulia e irresponsabilidad gubernamental.

 

Como oportuna y acertada, sin duda alguna, puede calificarse la respetuosa carta pública dirigida por el ex-gobernador Fernando Baeza Meléndez al presidente Andrés Manuel López Obrador, días atrás, en la víspera de la visita de éste a Chihuahua. En la misiva, mediante la cual Baeza no solo da la bienvenida a López Obrador a estas tierras bárbaras del norte mexicano, el ex-mandatario chihuahuense hace gala de la proverbial diplomacia y buen trato político que lo distinguen, pues con el debido cuidado de las formas le pide al presidente entablar un diálogo franco con los productores agropecuarios de Chihuahua para atender bajo una perspectiva real, y desprovista de posturas subjetivas, los reclamos de la gente del campo en relación a la problemática suscitada por la extracción del agua de las presas de Chihuahua.

 

La buena prosa contenida en la carta del ex-gobernador Baeza hacia el presidente López también puede catalogarse incluso como poética, pues con adecuado manejo literario fortalece los argumentos políticos que en ella expresa, al ligarlos  al tema y los conceptos del famoso libro “Crónica de un país Bárbaro” que retratan de cuerpo entero a la geografía y la idiosincrasia de la gente de Chihuahua. Es una buena hechura, indiscutiblemente, desde los puntos de vista político y literario,  la epístola enviada por Baeza Meléndez a López Obrador.

 

En días recientes el ciudadano deliciense José Luis Flores García hizo públicas las dificultades que ha enfrentado para que el actual Gobierno de Delicias le reconozca y respete su derecho de propiedad, sobre unas fosas mortuorias ubicadas en el panteón municipal. Dichos predios son resultado de una herencia familiar cuyo dueño original fue Manuel García Villegas (+) -abuelo materno del señor Flores-, y se hallan pagados a perpetuidad. Tal pago y el derecho de propiedad constan en un documento oficial emitido el 30 de julio de 2013 por la Administración de Panteones de esa municipalidad.

 

No obstante el evidente derecho que le asiste a José Luis Flores, las autoridades de Delicias han permanecido inmóviles ante los reclamos públicos que éste ha formulado. Tal desdén o indolencia es una mala señal del gobierno frente a la opinión pública, y particularmente ante sus gobernados. La apatía mostrada no solo por la Dirección de Servicios Públicos Municipales, sino también por la oficina misma de la Presidencia Municipal, reflejo el desinterés, la pereza y la falta de voluntad para atender un asunto que es competencia de ese nivel gubernamental. Resulta clara la negligencia derivada del omiso comportamiento mostrado en el presente caso por parte del Gobierno Municipal.

 

La evasiva actitud asumida por la actual administración municipal de Delicias respecto al caso Flores, contraviene al trabajo, la lealtad y la constancia -valores históricos que constituyen la identidad del pueblo deliciense y conforman el lema del emblema heráldico de su municipio-. Tal postura tampoco corresponde a la construcción de una patria ordenada y generosa, que supuestamente tienen el deber de procurar los actores políticos que como el presidente de Delicias, son emanados del PAN. La omisión y el silencio de las autoridades dan lugar a las especulaciones. Pareciera que en Delicias rige hoy un gobierno ciego, sordo e irresponsable frente a las justas demandas de sus gobernados.

 

El alcalde Eliseo Compeán Fernández y el Director de Servicios Públicos Municipales, Carlos Lara Hidalgo, tienen frente a sí una disyuntiva: cumplir la responsabilidad y obligación que ambos tienen como servidores públicos, para atender y resolver en modo serio el caso del señor José Luis Flores García; o continuar aplicando la política de la avestruz y mantener metidas sus cabezas bajo tierra para no ver, no escuchar, no sentir y no atender lo que pasa a su alrededor. La ciudadanía deliciense eligió a su actual gobierno para lo primero, y no para lo segundo. El presidente municipal Eliseo Compeán tiene la última palabra.