Mentira y falsedad PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Mauricio Islas   
Sábado, 24 de Octubre de 2020 17:19

Mauricio Islas.

 

Hago esta reflexión, porque soy muy observador   de la sociedad actual en la que vivimos.

 

Además, las mentiras y la falsedad, tienen fecha de caducidad. Traicionar a las personas que nos quieren, es uno de los actos más odiosos que puede llevar a cabo el ser humano. Una persona traicionada, es más que una persona dolida. Se queda sin brújula, sin norte, siente una angustiosa confusión.

 

De acuerdo con su significado, la hipocresía “es el deseo de esconder de los demás motivos reales o sentimientos”. Es decir, el hipócrita es alguien que esconde sus intenciones y su verdadera personalidad.

 

La hipocresía supone una de las acciones que más detestan los seres humanos. Por su parte, el significado etimológico de falsedad es la “falta o carencia de autenticidad, evidencia, verdad, constancia o legitimidad”.


Ni la propia supervivencia debe justificar los engaños.

 

Vivimos en una sociedad en la que estamos rodeados de hipócritas y de falsos, nos guste o no reconocerlo. No cabe duda de que al hipócrita, le encanta unirse y reunirse con muchos más falsos a su alrededor. Aunque curiosamente en la vida social, está de moda y hasta bien visto, nos sigue causando continuas sorpresas.

 

La hipocresía supone una de las acciones que más detestan los seres humanos. Decir una cosa por delante y hacer otra muy distinta por detrás, supone una incoherencia en toda regla.

 

¿Por qué somos así?, ¿por qué tanta falsedad?, ¿nos sentimos más frágiles si somos sinceros…? Creo que no nos damos cuenta de nuestras propias contradicciones, y no sabemos cómo resolverlas.


Y a pesar de todo, nunca se sabe cuándo y cuánto nos mienten.

 

Las mentiras y la hipocresía, nos hacen sentir pequeños y vulnerables. Con pequeñas mentiras se pierde a grandes personas. Los engaños  afectan especialmente a las personas que viven con honestidad su propia vida y la de los demás.

 

Pensamos que la calidad de una persona depende de su capacidad para ser sincero y mostrarse con claridad ante las personas que le rodean. Las mentiras y la falsedad son dos cosas insoportables y además la vida cambia considerablemente.

 

Por otra parte, la falsedad es siempre una cuestión de costumbres. Nos encontramos con personas muy hábiles en este ‘arte’ y que nos mantienen a todos engañados de una manera verdaderamente asombrosa.

 

La mentira habitual puede llegar a ser un problema psicológico serio. El hipócrita suele vender historias a cualquier precio, con tal de conseguir sus propósitos, o lo que es más grave aún, engañar.