La gran responsabilidad de la partidocracia PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 29 de Noviembre de 2020 13:37

Isaías Orozco Gómez.

“Yo soy si nosotros somos, y no soy si no somos”: Agnes Heller

Interesante, oportuno y necesario pronunciamiento, titulado: “Por un nuevo acuerdo social”, hace público la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chihuahua (Canaco) Consejo Directivo 2020, mismo que leímos ayer domingo en El Diario de Chihuahua, dirigido a toda la comunidad, a todos los sectores, a todas las autoridades en todos los órganos de gobierno, manifestando el interés de la Cámara de fijar una posición institucional ante las circunstancias extraordinarias que estamos viviendo en nuestra comunidad, nada ajena a lo que está ocurriendo en toda la humanidad.

En relación con el contenido central de la presente colaboración, destacamos del citado documento parte de los siguientes puntos:

“2.- Estamos llegando al final de un año caótico y estaremos entrando a un nuevo  año con expectativas inciertas, carga viral creciente, agotamiento de nuestros sistemas y del personal de salud, de las reservas económicas, financieras y de las comerciales mermadas y en muchos casos con signo negativo, desaparición de capitales personales y familiares forjados con muchos años de esfuerzo, y lo más grave, que con todo lo anterior no hemos logrado fijar una claridad en el rumbo que nos permita trazar el camino por el que vamos a transitar en el nuevo año.

“3.- A lo anterior se agrega la complicación de un año electoral que por primera vez presenta el mayor volumen de posiciones públicas a elegir y con una discusión de los asuntos políticos, que no ayuda a la mejor orientación de las actividades a desarrollar en la vida diaria tan adversas, con un indeseable ambiente de inestabilidad y conflicto que hacen más difícil la vida de todos en el año por venir. Esta Cámara… hace un llamado a todos los actores políticos para que a las graves dificultades que estamos enfrentando  los Comerciantes, Prestadores de servicios y nuestros Consumidores, se permita enfrentarlas en una condición de estabilidad  y de búsqueda de concordia sin convertir al proceso democrático en una batalla campal que nos llene de adjetivos, descalificaciones…; llamamos a los protagonistas para que ahora se moderen…”

Ese posicionamiento de la Canaco, se expresa, en un evidente ejercicio de la democracia –con sus históricos matices– que hoy por hoy, estamos experimentando todos los mexicanos. DEMOCRACIA que ha sido la forma política más anhelada por todos los seres humanos, en todos los lugares y en todos los niveles. Paradójicamente, anhelo, que en muchas ocasiones, han sido los partidos políticos, sean estos de derecha, de centro o de “izquierda”, los encargados de trabar, acorde con sus aviesos intereses mafiosos o de grupo.

Aquí, en Chihuahua y en todos los EUM, el caro asunto de la democracia se acentúa, porque estamos corriendo hacia la crucial meta de los comicios electorales a efectuarse el próximo domingo 6 de junio del 202, que sin temor a equivocarnos serán decisivos. En tal caso, si es que nuevamente todos los ciudadanos razonamos, reflexionamos el voto, con los óptimos resultados de los mismos, se iniciará el instante en que se tomen las resoluciones fundamentales para el resto del régimen de la Cuarta Transformación y para los próximos sexenios.

Mientras tanto, se está en el tiempo adecuado para que todos los hombres y mujeres interesados, sin mezquindad alguna, en la cosa pública, en la vida cívica-político-electoral de México, especialmente las cúpulas dirigentes de los partidos políticos, de la PARTIDOCRACIA, mientras se sigue afrontando y soportando el grave problema de la pandemia del Covid-19, preparen, reparen, limpien, aceiten y mantengan la maquinaria que ha de seguir empleándose en las actividades productivas acostumbradas día tras día.

Los mexicanos no estamos perdidos, es todavía oportuno pensar en la idoneidad de nuestra maquinaria política, con la que hace tiempo debieron  haberse superados los problemas del país y deben solucionarse para el bien de todos los que habitamos nuestro malhadado territorio nacional; preeminentemente los pobres de la urbanos y rurales, que suman la inmensa mayoría de los chihuahuenses y de los mexicanos.

No es por demás, estimado lector, volver a sostener que un partido político, dentro de una auténtica democracia representativa, ya no digamos de una real DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, ha de producir primero candidatos –no impuestos por el clásico y nefasto dedazo o por las fatales mafias o grupos de interés– y, luego, funcionarios ¿o servidores públicos?; ha de emitir orientaciones y formular verdaderos planes para el gobierno; un tanto difícil, pero, así mismo, ha de precisar ideales y elaborar esperanzas y realidades inmediatas y mediatas para el pueblo..

Atención señores dirigentes de la partidocracia: dentro del proceso vital de un Estado-Nación, los partidos políticos tienen la obligación ética y moral de estar a la altura de las necesarias etapas que el desarrollo y crecimiento de aquél va alcanzando. A ver si queda claro: cuando un conjunto de partidos no se ajusta a la evolución (¿y REVOLUCIÓN o TRNSFORMACIÓN?) de la sociedad en que actúa, es señal que las reglas de producción política está muy distante de las relaciones y producción económica.

Dicho todo lo anterior, puede afirmarse que con las elecciones del 1 de julio del 2018, el mexicano demostró contundentemente, aspirar ya a tener y consolidar nuevas formas, otras acciones y actitudes políticas avanzadas, para elegir de entre ellas, verdaderos programas de política social, nuevas presentaciones y alternativas públicas, indiscutiblemente democráticas.

¡Ah, se reivindicarían todos los partidos políticos, si por lo pronto regresaran no todo, pero cuando menos el cincuenta por ciento de sus estratosféricas prerrogativas que reciben del INE, para apoyar a quienes están pasando por el lacerante trance de la pandemia del Covid-19!