Las “ejemplares” vacaciones de López-Gatell PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Aida María Holguín Baeza   
Martes, 05 de Enero de 2021 10:40

Aida María Holguín Baeza.


A medida que a través de las redes sociales se propagaban algunas fotografías del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, en una playa de Oaxaca, las críticas al respecto aumentaban rápidamente.

Por supuesto que no ha faltado quien justifique la conducta del subsecretario; entre ellos, el presidente López Obrador. “Es que ha estado trabajando bastante, muy intenso, y ha estado cumpliendo cabalmente con su responsabilidad […] Es un muy buen servidor público”, dijo el presidente. El detalle es que una de las responsabilidades de López-Gatell (como la de cualquier otro servidor público) es predicar con el (buen) ejemplo.

No está a discusión que los servidores públicos también tienen derechos, como lo son tener días de descanso o un periodo vacacional; en eso estamos de acuerdo con el Presidente. Lo cuestionable es que López-Gatell se haya ido a descansar o de vacaciones cuando el segundo pico de la pandemia golpea fuertemente a México; y lo inaceptable es que, siendo el encargado del combate a la Covid-19, sea tan incoherente.

“La epidemia está activa y crece, pero podemos detenerla si todos nos quedamos en casa, si usamos cubrebocas”, “La epidemia se controla si todos tenemos los cuidados respectivos para no contagiar y no ser contagiados”, “Si por alguna razón de extrema importancia se necesita salir de casa hay que hacerlo con todo cuidado (en todo momento vigilar que nos mantengamos a la sana distancia de todas las personas, sean o no conocidas)”, advertía López-Gatell a finales de diciembre.

En ese contexto, queda claro que para López-Gatell ir a la playa es de extrema importancia. El detalle es que, aun cuando descansar o vacacionar en la playa en tiempos de pandemia y en pleno semáforo rojo ya sea un asunto de “extrema importancia”, López-Gatell tiene -en todo momento- la obligación moral y cívica usar cubrebocas y mantener la sana distancia, pero suele no hacerlo.

Sin duda alguna, lo hecho por López-Gatell es -por obvias razones- un asunto de interés público que debe ser tratado y atendido como corresponde. Es decir, más allá de que haya explicado y tratado de justificar lo sucedido (es que “las realidades no son sincrónicas”, dice), es necesario que el presidente de la República lo asuma y lo atienda con la responsabilidad que las circunstancias demandan.

En tanto que eso sucede, que no nos extrañe que las vacaciones de Hugo López-Gatell, zar del SARS-CoV-2 en México, eminente maestro zen de la política pública antiCovid, sean el ejemplo que seguirán (por contra recomendación del Doc.) miles de mexicanos.

En esta ocasión, concluyo citando lo dicho recientemente por el papa Francisco: La gente que se va de vacaciones sin respetar (o para evadir) las restricciones para contener la pandemia debe ser más consciente. No han pensado en las personas que se quedan en casa, en los problemas económicos que está sufriendo la gente como consecuencia de la pandemia o en los enfermos; solo piensan en atender sus intereses sin considerar el efecto de sus acciones en los demás.

Aída María Holguín Baeza
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