Atacan centro de rehabilitación para adictos en Tijuana: 13 muertos Imprimir
Escrito por Redacción   
Lunes, 25 de Octubre de 2010 05:18

Policías de Saltillo matan a tres miembros de una familia; el país hecho un desastre de ejecuciones y nadie hace nada

Hombres fuertemente armados irrumpieron anoche al centro de rehabilitación para adictos El Camino, de la colonia Buenos Aires Sur de Tijuana, donde asesinaron a 13 personas, informó la Procuraduría de Justicia de Baja California. Estas muertes se suman a otras 45, para un total de 58 en nueve entidades.

Aproximadamente a las 21 horas locales el teléfono 066 de emergencias recibió el reporte del ataque a balazos, que confirmó el Centro de Control, Comando y Comunicación (C4). Policías estatales y municipales de Tijuana acordonaron el área y antes de la medianoche aguardaban la llegada del Ejército.

 

En Coahuila, tres miembros de una familia y tres presuntos delincuentes fueron muertos por cuerpos de seguridad. En el primer caso, policías federales o estatales dispararon más de 200 balazos contra la camioneta Chevrolet Avalanche en que viajaban las víctimas por calles de Saltillo, y asesinaron a María Angélica Galindo Sánchez, de 47 años de edad, y a sus hijos Karen Alejandra y Ricardo Siller, de 18 y 14 años, respectivamente, informó el fiscal general del estado, Jesús Torres Charles.

También durante la noche del sábado y la madrugada del domingo, guardianes y pistoleros libraron otros tres enfrentamientos en distintos sectores de Saltillo; asimismo, en la colonia Zacatecas, de Torreón, policías estatales abatieron a tres presuntos delincuentes.

En Chihuahua se cometieron 14 asesinatos, entre ellos los de dos policías en Ciudad Juárez, y en Guerrero 11. Estos últimos incluyen siete perpetrados en Acapulco, entre ellos los de seis hombres cuyos cadáveres aparecieron ayer por la tarde en la colonia Guadalupe, El Treinta.

En la capital de San Luis Potosí tres personas murieron alrededor de las 5 horas del domingo, cuando civiles armados a quienes perseguían fuerzas federales lanzaron una granada de fragmentación al interior del Bar Greko, donde se hallaban los ahora occisos entre una treintena de personas.

La persecución terminó a espaldas del palacio de gobierno, y tras el estallido los militares acordonaron el área, interrogaron a los parroquianos atacados y detuvieron a 10. Se reportó que seis estaban en posesión de cinco fusiles AR-15, cuatro AK-47, un AR-15 calibre 30, un AG-3, un lanzagranadas, una subametralladora, 10 pistolas 4 mil 225 cartuchos, entre otros pertrechos e implementos.

Entre las demás ejecuciones al menos cinco se cometieron en Morelos, tres en Colima, que incluyen la de Marco Iván Aldana Castolo, inspector de seguridad de la empresa Ferromex, así como dos más en Sinaloa.

En el restante asesinato la víctima apareció descuartizada dentro de cinco bolsas plásticas arrojadas en la colonia Huerta del Cupatitzio, de la cabecera municipal de Uruapan, con un narcomensaje emitido por La Familia Michoacana.

En Monterrey, el secretario de Gobierno de Nuevo León, Javier Treviño Cantú, dijo que el ataque con granadas contra el cuartel de la policía, donde dos civiles resultaron heridas, y el perpetrado el sábado en la colonia Aztlán, son la respuesta criminal al refuerzo de seguridad. (La Jornada)