AMLO no es un demócrata y Anaya fue una de mis peores decisiones: Gustavo Madero Imprimir
Escrito por Redacción   
Miércoles, 11 de Septiembre de 2019 18:27

El senador y ex dirigente nacional del PAN aseguró que el presidente Andrés Manuel López Obrador “se pone la piel de Madero (su tío abuelo), pero es un lobo autoritario”.

 

El senador Gustavo Madero, sobrino nieto de uno de los personajes favoritos de Andrés Manuel López Obrador, Francisco I. Madero, a quien llama “apóstol de la democracia” pone un dique entre el líder revolucionario y el Presidente.

 

De acuerdo con el panista, el Presidente más popular de los últimos tiempos, 'utiliza' la figura histórica de Madero, quien encabezó la revuelta contra Porfirio Díaz, para dividir al país.

 

“Pobre Francisco I. Madero. Madero era un demócrata. Andrés Manuel no es demócrata, Madero creía en los ciudadanos para tener elecciones libres. Andrés Manuel cree en el pueblo que tome decisiones a mano alzada en asambleas".

 

"Es lo opuesto. Se viste, se pone la piel de Madero, pero es un lobo autoritario que está utilizando todo su poder para tratar de dividir a la sociedad, que eso es hacerle un daño”, dijo en entrevista con MILENIO.

 

Gustavo Enrique Madero Muñoz, empresario originario de Chihuahua y dirigente del PAN de 2010 a 2012 responde al Presidente que el PAN está del lado de la libertad: “somos liberales”.

 

Como dirigente del PAN, Gustavo Madero impulsó a Ricardo Anaya, primero como diputado federal, donde presidió la Mesa directiva fue coordinador del grupo parlamentario, luego en la dirigencia nacional, primero como secretario general y luego presidente interino para finalmente convertirse en dirigente nacional en 2014.

 

Gustavo Madero fue dirigente del PAN e impulsar a Ricardo Anaya fue una de sus peores decisiones/Sandra Medina.

 

Desde el Comité Ejecutivo General de Acción Nacional, Ricardo Anaya impulsó sus aspiraciones a la Presidencia en alianza con el Partido de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano:

 

“es un vato interesante. Es inteligente y sabe mucho. Tiene otros defectos, pero siempre se le puede aprender en el tema académico, sin duda”.

 

Hoy, a seis años de distancia, Gustavo Madero considera que el ex aspirante a la Presidencia es uno de sus peores errores políticos.

 

“Siento una gran responsabilidad por mi papel como presidente del partido porque hice muchas decisiones, todas con la mejor de las intenciones, pero vistas pa’ atrás ves que algunas no salieron como tu pensabas. Una de ellas fue Ricardo Anaya”, aseguró.

 

Anaya Cortés se convirtió en el candidato de la coalición Por México al Frente que en su plataforma política impulsaba un gobierno de coalición “que permita impulsar en los poderes Ejecutivo y Legislativo la agenda de transformación”, además de que el titular de la secretaría de gobernación fungiría como jefe de Gabinete y sería propuesto por las fuerzas políticas distintas a la del Presidente.

 

El problema, dijo, es el que el proyecto de un gobierno se coalición fue absorbido por la figura de Ricardo Anaya.

 

“Pues ya quedó claro que no estamos mejor con Andrés Manuel López Obrador. El proyecto de Ricardo Anaya al final acabó siendo el proyecto de Ricardo Anaya, pero era un proyecto de coalición y estaríamos mejor con un gobierno de coalición”, dijo.

 

Los resultados de la elección de 2018 convirtieron a Acción Nacional en la segunda fuerza política:

 

Andrés Manuel López Obrador ganó con 30 millones 110 mil 327 votos de los que poco más de 25 millones vinieron de Morena, un partido con menos de seis años de existencia.

 

Como candidato de la coalición, Anaya logró 12 millones 607 mil 779 votos y menos de 10 millones fueron del PAN, que el 16 de septiembre cumplirá 80 años de existencia.

 

Sin embargo, continúa Madero, Ricardo Anaya no representa la muerte del partido: “estamos del lado de la libertad. Sabes que la libertad es el primero, el segundo valor más importante después de la vida.

 

La libertad hay que protegerla siempre. Somos liberales”. Madero el senador, el ex presidente del partido y el jardinero frustrado, según sus propios términos, está seguro de que Acción Nacional es el único que puede hacer un contrapeso efectivo a la figura presidencial.