Lopez-Gatell reitera que no regresarán a clases el 1 de junio; "la epidemia no se ha acabado" Imprimir
Escrito por Redacción   
Miércoles, 13 de Mayo de 2020 18:38

Destacó que pese a que el 1 de junio concluye la Jornada Nacional de Sana Distancia, no desaparecerán las medidas preventivas y de mitigación.

 

El doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, declaró que es “infactible” el regreso a clases a nivel nacional el próximo 1 de junio.

 

En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, López-Gatell Ramírez señaló que esto solo ocurrirá en los municipios donde se tengan cero contagios por COVID-19.

 

El subsecretario de Salud destacó que pese a que a finales de mayo concluye la Jornada Nacional de Sana Distancia, esto no significa que vayan a desaparecer las medidas preventivas y controles de mitigación.

 

Explicó que los niños no son considerados un grupo de alto grado de complicación por la enfermedad, pero sí tienen una fuerte capacidad de transmisión y, por ejemplo, si son asintomáticos pueden contagiar a adultos mayores.

 

El momento más crítico de la pandemia

 

El subsecretario López-Gatell confirmó que estamos en el momento más crítico de la pandemia.

 

Tenemos el momento de mayor intensidad de la transmisión y el momento de mayor demanda de servicios hospitalarios, generales y de terapia intensiva, en la región del Valle de México, que es la zona que representa la mayor cantidad de contagios y casos en territorio nacional.”

 

Anunció que las otra cuatro ciudades que tenían un alto nivel de contagio empezaron a tener un declive; se trata de Benito Juárez (Cancún) y parcialmente Culiacán, Villahermosa y Tijuana.

 

Dijo que el pico no significa que suba hoy o baje mañana. Se trata de una meseta.

 

Es una meseta. Hay varios días en los que se mantiene una intensidad de ocurrencia de nuevos casos de magnitud semejante, hasta ahorita llevamos cuatro gruesamente considerados, con pequeñas variaciones diarias, cinco de hecho en la Ciudad de México y corresponden con toda esta zona de pico, un pico grueso que es una meseta.”

 

Refirió que se monitorean diferentes variables todos los días, las cuales son relevantes para definir el semáforo anunciado esta semana.

 

Incluimos la tendencia de la curva epidémica, si se encuentra en ascenso, si se encuentra en la meseta o si se encuentra en descenso.

 

Medimos la intensidad de la transmisión con dos parámetros, uno de observación directa que es el número diario de caso nuevos, tanto sospechosos como confirmados.

 

Igualmente los sospechosos porque son casos que sin necesidad de tener la prueba ya son considerados como COVID-19 hasta no demostrar lo contrario una vez que estén los resultados de la prueba o ratificar que son casos de COVID como ocurre en una proporción de 26 % de los casos ambulatorios y de hasta 52% en los casos graves.”

 

Destacó que la vulnerabilidad de las poblaciones se estudia con dos grupos de indicadores:

 

Vulnerabilidad social y económica (ingresos, capacidad de autosustentación alimentaria, etc).

 

Vulnerabilidad en términos de la capacidad resolutiva de los servicios locales de salud.

 

Eso hace diferenciales entre la población gruesamente identificados por los municipios donde algunos son más vulnerables en caso de que presentaran COVID, un brote de COVID, obviamente serían más susceptibles a no tener la posibilidad de la atención.”

 

En la meseta de contagios ¿puede haber un pico?

 

“Sí, no lo descartamos…Ningún país del mundo y todos estamos experimentando esta situación de COVID, ningún país tiene garantía que no haya rebrote”, señaló el doctor Hugo López-Gatell.

Pidió pensar en dos fuentes de rebrote:

 

Aún existe una transmisión importante de la cual surgen nuevo contagios si se recupera la movilidad.

 

Se logra localmente eliminar los contagios, pero después viene de fuera, se inocula a las poblaciones contagios, mientras en otras zonas sigue activa la transmisión.

 

El temor a la muerte

 

El doctor Hugo López-Gatell dijo que esa preocupación es entendible y legítima, incluso en el personal de salud que está en la primera línea de batalla contra el COVID-19.

 

Recordó que lo mismo ocurrió en la década de los 80 con el VIH-SIDA y en los 90 con la epidemia de cólera en México.