Un cuento de la vida real: AMLO, el encantador de bobos e ignorantes Imprimir
Opinión - Columnas
Escrito por Mario Alfredo González Rojas   
Martes, 18 de Agosto de 2020 11:57

Mario Alfredo González Rojas.

 

Nunca se había visto en México que se mencionaran personajes de la vida pública, como autores de ciertos delitos, es la expresión de algunas personas estos días, con relación a lo que según dicen, está declarando el consentido de la justicia, Emilio Lozoya. En Perú se suicidó (o lo mataron) el ex presidente Alán García, porque lo estaban acusando de haberse beneficiado con la empresa Odebrecht. Y fueron llevados a prisión mandatarios de otros países, por tener "vela en el entierro".

 

Y es cierto, no se habían visto estas cosas en nuestro país, como manifestar que Peña Nieto, Videgaray, Barbosa, Anaya, etc., están involucrados de acuerdo con los señalamientos de Lozoya. Pero también, es cierto que con esto no ganamos nada los mexicanos; a la fecha nadie ha ido a la cárcel todavía. Y "hasta no ver no creer", como reza el dicho, que dicen que es bíblico.

 

Estamos en vísperas de elecciones, a un año de que haya votaciones para diputados, gobernadores, alcaldes y entonces todo huele a preparativos para ese proceso. En el caso del gobierno federal, es urgente obtener beneficio de todo suceso de alta importancia que tenga que ver con la impartición de justicia, de acuerdo con su lema de "campaña permanente de combate a la corrupción". En este concepto, se da vuelo a las declaraciones que dicen corresponden a Emilio Lozoya, el llamado testigo de oportunidad, el que además no ha sido visto por periodista alguno a la fecha.

 

Sacar el mayor provecho de la mascarada, es el propósito de Morena, aunque en términos reales no se concluya en gran cosa. Conocedores del "circo político", aseguran que en este caso lo que importa es evidenciar las maniobras truculentas de gente de partidos con los que no habrá alianzas futuras, y dejar a salvo a personajes del PRI, porque se le va a necesitar a la hora de buscar acuerdos legislativos. Es conocida la alianza existente entre priistas y morenistas, a la hora de tomar decisiones legislativas, así como de llegar a acuerdos de la cosa esa, que llaman la 4T. Hasta el presidente del PRI nacional, fue apoyado por Obrador para llegar a la dirigencia. De allí surgió eso de "Alito", como se le dice a Alejandro Moreno Cárdenas, el presidente, el que hasta se apellida como  el Movimiento de Regeneración nacional.

 

En resumidas cuentas, no hay nada a fondo de lucha contra la corrupción, al menos en este caso de Lozoya. Lo que priva es el circo, aderezado con la expresión populista y demagógica de Obrador, de que si el pueblo quiere se llamara a cuentas a los implicados. Así, con esta postura simulada de respeto a la soberanía popular, para qué queremos Constitución, si estamos sujetos a la voluntad del pueblo, sin ser cierto (desde luego) y por medio  de las famosas consultas o encuestas de unos cuantos, de los 90 millones de votantes que registra el padrón electoral de nuestro país.

 

Así se han tomado decisiones, como autorizar el tren maya, han echado para abajo obras como la cervecería, etc. Obrador, un encantador de bobos e ignorantes, ahora duerme a sus feligreses, con eso de que se mencionan nombres  de gente famosa, pero convencerá a los que sí disponen de neuronas, cuando meta a la cárcel a esta bola de delincuentes, sin distingos de partidos.