¿Con cuál argumento tapamos el fracaso en la lucha contra la pandemia? Imprimir
Opinión - Columnas
Escrito por Mario Alfredo González Rojas   
Sábado, 21 de Noviembre de 2020 18:53

Mario Alfredo González Rojas.

 

Ya hemos rebasado los cien mil muertos por coronavirus, ocupando el lugar número 4 de una lista de 194 países que hay en el planeta.. Y con respecto a las defunciones por cada cien mil habitantes, México ocupa el lugar número 10. Para completar el cuadro, va en primer lugar con más muertes de los trabajadores del sector salud en el combate a la pandemia.

En esta relación, lo más conducente debe ser, que el gobierno en lugar de presumir que ya se domó la pandemia y que vamos mejor que España, ponga "pico de cera" y se ponga a trabajar con otra estrategia. Cuidado con comparaciones, porque estas suelen ser odiosas. Por ejemplo, Japón que tiene un  número similar de habitantes a México, sólo lleva mil 930 muertos por Covid. ¿Qué le parece? ¿Se puede defender lo indefendible?

Fuera toda clase de festejos y homenajes, hay que subrayarlo, no echar campanas al vuelo, porque la obligación de López Obrador, es proveer de todo lo necesario a los trabajadores del sector salud para desarrollar su labor, lo que no ha sucedido cabalmente. Desde luego también, poner toda la atención a los que ofrezcan su conocimiento, a los especialistas en la materia, los que por cierto han sido desoídos en cada ocasión que externan sus puntos de vista, para corregir el rumbo en las medidas adoptadas para pelear contra la Covid.

Los discursos no van a remediar la situación endemoniada que vive el país, debido a la enfermedad y a su economía en declive. Yo he leído tres veces El Príncipe, de Maquiavelo y no recuerdo la mera verdad, que en algún capítulo haga recomendaciones a los gobernantes sobre guardar silencio, cuando se está en situación embarazosa, en la que mejor conviene callar. Tal vez, sí lo diga, pero no lo recuerdo. El Príncipe hace toda clase de recomendaciones para el buen gobernar, cuidando todos los rincones del ejercicio político.

En esta circunstancia, no se requiere ser un político o muy conocedor de la ciencia política,  para saber que a veces mejor se debe uno hacer el "muertito", para no equivocarse, y no ser tupido a golpes con argumentos que nos hagan quedar en el peor de los ridículos. No hablar cuando no tenemos la razón, es la mejor medicina para no quedar en evidencia. En el asunto de los muertos por el coronavirus, el presidente debe asumir la actitud lo más prudente posible cuando se haga su mención, porque a los mexicanos nos está yendo "de la patada", y todavía no se vislumbra una luz en el camino o al final del túnel, como dice el tabasqueño.

Un buen político, y no me refiero en este caso a la bondad, sino a la demostración de capacidad de gobernar, es el que habla cuando debe hablar y es el que calla cuando debe callar. Una vez me aconsejó un experimentado político, al saber que iba yo a desempeñar un trabajo de cierta responsabilidad administrativa, que cuando no tuviera la información, la respuesta requerida a la mano sobre determinado asunto, mejor dijera, que lo daría a conocer después. Subrayamos, si no es conveniente intervenir, porque no hay argumento que convenza dentro de la objetividad de las cosas, mejor es guardar el mas imperial de los silencios.

En el tema de los muertos por el coronavirus, el presidente tendría que expresar, que "es difícil superar el problema, pero que se seguirá haciendo el mejor esfuerzo, sin desmayar en ningún momento y convocándose a la solidaridad de todos los mexicanos", etc. Algo, algo cuerdo. O irse al extremo de no decir nada sobre el problema; sobran recursos de imaginación, de inspiración a un presidente para manejar las cosas, dejando de lado el protagonismo, el autoritarismo.

Callar, no siempre es ignorancia; hablar, no siempre es tener la razón.