Annus horribilis Imprimir
Opinión - Columnas
Escrito por Eduardo Fernández   
Domingo, 27 de Diciembre de 2020 12:55

Eduardo Fernández Armendáriz.

 

Perfil humano.

El 2020 no puede ser recordado más que como un annus horribilis para la humanidad y como el peor de este siglo, bueno al menos eso es lo deseable y lo que se esperaría en el futuro.

La expresión latina annus horribilis significa año terrible y fue popularizada por la reina Isabel II en su discurso del 40 aniversario de su coronación en 1992. Una serie de acontecimientos adversos como el divorcio de dos de sus hijos y el incendio del Castillo de Windsor motivaron que la monarca inglesa calificara tal año como un annus horribilis.

La pandemia Covid-19 iniciada en Wuhan en diciembre del 2019 ha sido considerada como la peor que ha azotado al mundo después de la gripe española de 1918.

Los estragos del coronavirus estuvieron presentes durante el 2020 causando pérdidas humanas y económicas en buena parte de los países. En México ha provocado más de 120 mil muertes y contagios superiores al millón, aunque algunos especialistas consideran que las cifras reales son tres veces mayores que las oficiales.

De acuerdo a los analistas la economía nacional retrocederá en el 2020 entre el 9 y 10 por ciento con las consecuencias adversas, además que el año anterior no había crecido.

Las medidas para mitigar los contagios colectivos fueron el confinamiento social a partir del mes de marzo, pero con resultados momentáneos y parciales. Los rebrotes en el segundo semestre aumentaron significativamente los casos poniendo en evidencia no solo las erróneas estrategias oficiales sino también las tradicionales carencias de nuestros sistemas públicos de salud.

La vida cambió drásticamente para los mexicanos y para el resto de los habitantes del mundo al cancelarse las actividades en forma drástica para evitar el avance de la pandemia.

Millones de seres humanos, sobre todo los más desvalidos, perdieron de la noche a la mañana su forma de sustento y miles de empresas tuvieron que cerrar. Las fiestas navideñas fueron atípicas pues fueron celebradas sin reuniones y menos eventos públicos como ritos religiosos en templos.

Los daños provocados por el coronavirus son catastróficos en todos los rubros pues además se afectaron las relaciones normales entre los seres humanos al prevalecer la sana distancia y la desconfianza mutua.

En Chihuahua no solo predominó la crisis sanitaria, la económica y la de seguridad sino también una severa sequía que pone en serio riesgo el ciclo agrícola del año 2021 al encontrarse las presas en su mínima capacidad.

Debido a siete meses continuos de sequía fueron declarados 48 municipios chihuahuenses como zona de desastre por lo que podrán recurrir al fondo respectivo, el cual por cierto fue eliminado junto con otros fideicomisos.

Y si en nuestra entidad no hubo lluvia en otros estados del sureste prevalecieron las inundaciones como en Tabasco y Chiapas debido a la afluencia de los ciclones tropicales.

El siglo veintiuno inició con el conocido acto terrorista en las torres gemelas de Nueva York, lo cual no fue desde luego un buen vaticinio pues produjo las guerras de Afganistán e Irak, además de una paranoia de seguridad mundial.

La crisis financiera del 2008 causó grave pérdidas económicas y si bien en la segunda década hubo una recuperación con la llegada de la pandemia el mundo ahora se enfrenta a la peor recesión económica desde la década de los años treinta del siglo pasado.

El 2020 fue un año terrible sin lugar a dudas por lo que su fin no deja de ser un alivio y renace la esperanza cíclica que el siguiente sea mejor o cuando menos no tan malo. Por ello no queda más que desearles a todos un feliz y próspero año nuevo, así como felicitarnos por dejar atrás al annus horribilis.