¿Terrorismo mediático? Imprimir
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Lunes, 01 de Junio de 2020 07:59

Isaías Orozco Gómez. 

 

Redoblan el paso algunos medios de comunicación masiva tanto de los EUM, como de toda América y algunos otros países de Europa y del resto del mundo, que de algunas décadas para acá, han estado y están, al servicio de las oligarquías y burguesía autóctonas, del alto clero político y de los partidos políticos de las derechas conservadoras, ignominiosamente sujetas asimismo a los dictados, a las consignas del imperio capitalista neoliberal y globalizador. Sobresalientemente en contra de  aquellos mandatarios de Estados-Nación, que se proponen junto con sus pueblos, establecer en su Patria, en su espacio territorial, el absoluto  respeto a su soberanía e independencia política  económica y social, así como a los principios internacionales de la no intervención exterior y de la autodeterminación de los pueblos, por lo que el capital extranjero y sus adláteres nativos los   consideran gobiernos populistas, “socialistas” o “comunistas” que atentan sus muy sagrados intereses.

Embestida de esos potentados medios de comunicación masiva, caracterizada por una muy bien orquestada campaña de burdas mentiras, desinformación, difamación,  calumnias, tergiversación de las noticias, extorsión, desprestigio y ahora también, las los “bots” y  las “fake news”; utilizadas “un día sí y otro también” como tácticas para debilitar y si es posible tumbar al gobernante en turno que no es del agrado del imperialismo capitalista, neoliberal y globalizador. Como es el caso concreto de los ataques que el gobierno de Donald Trump está ordenando para demoler a Nicolás Maduro como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela; o el de Andrés Manuel López Obrador, Presidente Constitucional (legal y legítimo) de la República Mexicana, que está siendo hostigado por la oposición de derecha, conservadora, encabezada por los neopolkos del PRIANRDMC, a tal grado de, a menos de dos años de su régimen de la Cuarta Transformación, pedir su destitución.

¡Inconcebible! Ni el dolor que a estas alturas está causando a millones de seres humanos en todo el orbe por las víctimas mortales de la pandemia cuyo génesis es el CORONAVIRUS (COVID-19), detiene las ambiciones económicas y políticas leoninas, cruelmente inhumanas del capital imperialista encabezado por los USA; y de los grupos retardatarios, antidemocráticos del país, que afortunadamente no tienen capacidad de incitación o de convocatoria y  no prenden entre la mayoría de la clase trabajadora urbana y rural que constituyen la inmensa mayoría de los mexicanos BIEN NACIDOS, que ya están muy conscientes de los verdaderos cambios que deben darse en México, como lo está haciendo el Presidente AMLO.

El encono del capitalismo neoliberal, en evidente decadencia, agrava más la situación mundial, principalmente de los países en desarrollo o considerados  todavía como   subdesarrollados o tercermundistas y o periféricos, ya que algunas empresas transnacionales, consorcios, holding, corporaciones, conglomerados… dueños de medios masivos de comunicación e información; por décadas, no se diga en lo que va del S. XXI, para salvaguardar preeminentemente sus intereses financieros, sin ningún recato, alejados de todo código de ética periodística, de mínima demostración deontológica, se pusieron y siguen puestos al servicio del caduco capitalismo neoliberal. Obviamente en contra de todos aquellos pueblos y sus respectivos gobernantes que luchan de una u otra manera, por dejar atrás o enterrar definitivamente las causas que por décadas o siglos los han tenido y los tienen sumidos en un estado de subdesarrollo. Lógica y justamente, para ponerse al mismo nivel – ¿por qué no?–   económico, científico-tecnológico y educativo-cultural de Europa, USA, Canadá, Australia, Japón, China…

Tales son los casos, por ejemplo, aquí en México del diario Reforma y el Universal; de Televisa, TV Azteca  y Milenio; que, a propósito, no mencionamos el nombre de algunos de sus locutores o conductores ya muy conocidos como “desvergonzados chayoteros”, para no engrandecerlos más. De El País y El Mundo (España); The  New York Times, The Washington Post, Miami Herald, nytimes. com (mayor accionista Carlos Slim) (USA); Le monde (Francia)…

Lo anterior no es nuevo, pues desde lo menos remoto –el S. XIX–, la prensa, los incipientes medios de comunicación, estaban a la vanguardia de los dueños del capital “gringo”, británico, francés, alemán, holandés, etcétera. Quizá en lapsos, pueda ser novedosa esa estrategia editorial, debido  al progreso de las TIC, de la Cibernética, ya ve usted, apreciable lector, que en estos momentos, en segundos estamos conectados e informados de lo que pasa en todo  la Tierra, gracias a Youtube, Facebook, Yahoo!, Internet. De ahí, el aprecio que se les tiene a las BENDITAS REDES SOCIALES, eminentemente cuando las mismas informan con  VERACIDAD.

Así las cosas, los poquísimos dueños del gran capital nacional e internacional (BM, FMI, BID, OCDE), saben que gobernarán sin necesidad de la democracia político-cívico-electoral, mientras sean capaces de producir, eliminar, corregir, tergiversar y recortar la información que le llegue cada día a la sociedad. Función que están cumpliendo servil y vergonzosamente, varios medios como los señalados.

Esos medios que venden la nota muy bien, resaltan valores de tal o cual candidato o invisibilizan o demonizan a otros, recortan sentido a los mensajes, o los difunden como positivos o negativos que no tienen, según la orden o consigna recibida de la empresa. Desde finales de los años 70 del S. XX, cuando el NEOLIBERALISMO y el “pensamiento único” consolidaron su hegemonía planetaria, los medios de comunicación se convirtieron en una correa de transmisión que traslado la cultura dominante neoliberal-globalizadora al resto del Globo Terráqueo, pretendiendo uniformarlo. En muchos países, quedando muy poco de sus históricas culturas, tradiciones, usos y costumbres tradiciones.

Desde la intervención de los USA en Chile (Septiembre 1973), que derrocó vil y arteramente, junto con los traidores antipatriotas y mal paridos “chilenos” como PINOCHET, al doctor Salvador Allende, que por la vía pacífica llegó a la presidencia de ese Estado-Nación, hasta llegar a los gobiernos progresistas de Brasil, Venezuela, Bolivia, Argentina, Ecuador, Honduras, Nicaragua, países latinoamericanos que más abiertamente han rechazado las políticas neoliberales, los medios de comunicación masiva han practicado lo que el periodista e investigador Alfredo Oliva, definió con el concepto de:

TERRORISMO MEDIÁTICO [COMO] “El protocolo o acción previamente diseñada en la que se utilizan los medios de comunicación nacionales e internacionales […] para crear atmósferas y/o sembrar miedo. Odio y terror en la población con el propósito de desestabilizar y/o derrocar gobiernos, destruir su economía, destruir liderazgos, horadar apoyos populares, provocar confrontaciones violentas entre la población, guerras civiles, etc.”

Abunda Alfredo Oliva: “El terrorismo mediático incluye a periodistas y opinadores de oficio que actúan como mercenarios  y sicarios mediáticos. Recurre a la mentira, manipulación, intoxicando a la opinión pública. Son verdaderas operaciones de guerra psicológica en la que se suprimen, esconden, desaparecen la verdad y/o hechos objetivos”.

Causaron pena ajena, esas personas que protestaron en caravana vehicular VS AMLO, no por el acto en sí, sino por expresar que sí era necesario que interviniera Estados Unidos aquí en los EUM, para destituir al  Presidente de la República Mexicana.