Evo Morales y “Los Miserables” Imprimir
Opinión - Aída María Holguín Baeza
Escrito por Aída María Holguín Baeza   
Martes, 12 de Noviembre de 2019 06:21

Aida María Holguín Corral.

 

(La terquedad de perpetuarse en el poder)


Golpe de Estado o no, es la polémica cuestión. Cuestión que, por obvias razones,  se desató luego de la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia. Y aunque para algunos sí lo fue  y para otros no, lo cierto es en cualquiera de los supuestos la renuncia de Morales se debió a su terquedad de perpetuarse en el poder.


Bien lo dijo Victor Hugo en su obra “Los Miserables” (Tomo II, Libro séptimo, Capítulo III): La terquedad en perpetuarse se parece a la obstinación del perfume rancio que quisiera embalsamar nuestra cabellera, a la pretensión del pescado corrompido que se empeña en que se lo comieran; a la persecución del traje de niño quisiera vestir al hombre, y a la ternura de los cadáveres que volvieran para abrazar a los vivos.

Así, con esa terquedad (pertinacia, decía Victor Hugo), Evo Morales pretendía  perpetuar su mandato hasta el año 2025; es decir, intentaba permanecer en el poder al menos otros 5 años más, pero eso no sucedió.

En medio de acusaciones de un cuarto triunfo electoral fraudulento y una evidente crisis política en Bolivia, Evo Morales dimitió como presidente y acusó de golpistas y racistas a quienes se opusieron a sus pretensiones de perpetuarse en el poder. Fue entonces cuando lo también expresado por Victor Hugo en el siglo XIX se convirtió en una especie de premonición: “¡Ingratos!” –dijo el traje–. “Si yo los protegí contra el mal tiempo ¿por qué ahora me rechazan?”.  “Yo vine del mar” –dijo el pescado–. “Yo he sido una rosa” –dijo el perfume–. “Yo los he amado” –dijo el cadáver–. A todo esto, no hay más que una respuesta: “Sí; en otros tiempos”.

Victor Hugo concluye ese fragmento de “Los Miserables” precisando que fantasear con la prolongación indefinida de las cosas muertas y con el gobierno de los hombres por embalsamamiento, dorar de nuevo las urnas, dar alimento al fanatismo, creer en la salvación de la sociedad por medio de la multiplicación de los parásitos e imponer lo pasado a lo presente, son cosas muy extrañas. Y hay, sin embargo, quienes defienden esas fantasías.

El asunto es que, desde que Victor Hugo escribió “Los Miserables” han pasado casi 160 años y lo ahí expresado (a menos en lo relativo al texto citado) sigue vigente. Todo parece indicar que, en muchos aspectos, la miseria del siglo XIX y la del siglo XXI siendo la misma.

Y como era de esperarse, en esta ocasión concluyo citando lo dicho por  el poeta, dramaturgo y novelista francés, Victor Hugo: «¡Otra historia debe comenzar!», pero «mientras exista la ignorancia y la pobreza en la tierra, los libros de la naturaleza de Los Miserables no pueden dejar de ser útiles».


Aída María Holguín Baeza
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