Dennis Rodman, el chico malo de la NBA; se asoma en The Last Dance; relata su intento de suicidio Imprimir
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Escrito por Redacción   
Viernes, 01 de Mayo de 2020 06:48

El Gusano pretendió acabar con sus problemas mediante un tiro en la cabeza.

 

En 1992 un desequilibrio emocional sumió a Dennis Rodman en una depresión que casi le cuesta la vida. El jugador de los Pistones de Detroit se encerró en una camioneta en el estacionamiento de Auburn Hills, a unos pasos de la cancha de la quinteta de la NBA.

 

Varios lo vieron salir del juego con una bolsa de papel. A solas, el Gusano pretendió acabar con sus problemas mediante un tiro en la cabeza. Un día después, su equipo decidió suspenderlo.

 

Aquella imagen reaparece en la cabeza de un retirado Dennis Rodman, quien a sus 58 años vuelve a ser foco de atención tras los comentarios vertidos en el documental sobre Michael Jordan (The last dance), en el que al exbasquetbolista de piel negra se le vuelve a mirar con los cabellos de colores, aretes, piercings y tatuajes.

 

¿Qué pasaba por su cabeza en aquel año del 92, encerrado en la camioneta, sacando la pistola de aquella bolsa de papel y respirando con dificultad? Era un hombre atlético de dos metros de estatura, uno de los chicos malos del coach Chuck Daily y tenía un anillo de campeón al derrotar los Pistones a los Lakers el mismo año que llegó a Detroit.

 

Si el Gusano había sufrido el abandono de su padre, al parecer el rompimiento de su matrimonio y la separación de su hija lo hundieron en una depresión tal que el gigante había decidido que era el momento de acabar con una vida miserable.

 

Sin embargo, uno de los cuidadores de Auburn Hills se acercó a la ventanilla del conductor y lo convenció de que no valía la pena rendirse de esa manera. El basquetbolista se secó las lágrimas, guardó el arma en la bolsa de papel y, camino a casa, la tiró en un bote de basura.

 

El nuevo Rodman llegó a los Spurs de San Antonio con el cuerpo tatuado y el cabello teñido de rubio. Regresó a la duela más excéntrico que nunca, más agresivo en las duelas, arañando a cada rato la línea delgada entre el juego rudo y la pelea callejera. A Rodman lo sufrieron astros de la talla de Magic Johnson, Karl Malone y Shaquille O’Neal. Disputaba cada balón con la rudeza que aprendió en los barrios.

 

Dennis se mudó a una quinteta que lo catapultaría a la fama: los Toros de Chicago.

 

Pocos apostaban por la reaparición del Rodman ganador; sin embargo, con Chicago aportó una gran labor defensiva para conseguir tres anillos de campeonato. Y a su lado, Michael Jordan. Scottie Pippen conformó aquel tridente que hiciera época en la NBA.

 

El mundo del espectáculo lo tomaría en cuenta luego de que el jugador tuviera una relación con Madonna, quien de cariño le decía “papacito piernas largas”. Después se le apareció Carmen Electra, y luego otras más. Él llegó a comentar: “he estado con más de dos mil mujeres, de las cuales 500 no eran prostitutas”.

 

En su libro autobiográfico As bad as i wanna be (Tan malo como quiero ser), el jugador relató aquel momento difícil del ‘92 en el que casi se quita la vida, argumentando que “aquella noche asesiné al viejo Dennis Rodman”. El mayor ejemplo de excentricidad lo dio en la presentación de dicho libro, en la que el protagonista se asomó vestido de novia.

 

De pronto, Dennis dejaba de posar junto a Michael Jordan para hacer mancuerna con Jean Claude van Damme (Double Team). También se le vio junto a Hulk Hogan desafiando a otros gigantes en la lucha libre estadunidense.

 

El alcohol y las drogas lo borraron de la NBA (tuvo un gris desempeño con los Lakers y Mavericks), quedando el camino a los realities en TV y un efímero paso por el basquetbol mexicano con la Fuerza Regia de Monterrey y los Dragones de Tijuana.

 

Al viejo Gusano se le vio en 2013 en la prohibida Pyongyiang, al lado del polémico líder norcoreano Kim Jung Un, de quien se dice está muerto. Los diarios informarían que la exestrella de la NBA fue a grabar un documental con los legendarios Harlem Globetrotters en territorio prohibido.

 

La excentricidad de Dennis fue aparecer junto a un rival norteamericano, argumentando que el hijo de Kim Jong Il era su nuevo amigo. La excentricidad de Kim Jung Un fue tener a una exestrella de la NBA, lo que su padre no pudo conseguir tras ser rechazada su invitación de visitar el país asiático por parte del legendario Michael Jordan.

 

Rodman confía en que la supuesta muerte del líder coreano sea “tan sólo un rumor” y espera visitarlo de nuevo cuando la pandemia del coronavirus haya terminado. (ADN)